País de porteras. Regreso de un breve viaje y encuentro a las fuerzas vivas de este patio de vecinos que llamamos España enredadas en una discusión de comadres sobre la fotografía retocada, o censurada, (pixelada, dice quien se abandona por pereza a barbarismos pretendidamente cultos), de unas adolescentes. Cómo si tuviéramos todo el tiempo del mundo, y nada más de qué preocuparnos, la escalada de ocurrencias, ingeniosidades y metáforas nauseabundas ha alcanzado proporciones esperpénticas. En cuanto a mí, creo que el suceso sólo merece un comentario: sobre la cándida estupidez de unos padres que pretenden preservar la intimidad de sus hijos y, para conseguirlo, las llevan a que las retraten al lugar más fotografiado del mundo en ese momento y junto al hombre más poderoso del planeta. Allá ellos y el daño que ellos mismos, y no los medios, les hayan podido hacer a sus hijas, que tampoco creo que sea una cosa del otro mundo. Al contrario, cualquier adolescente normal de esa edad, y en esa situación, se descojonaría de la risa ante tanta gilipollez. Y no le quedaría más trauma que la mandíbula desencajada. Como dirían mi paisano el ex presidente del Congreso Manuel Marí, ¡vaya desparrame! (al parecer, la expresión es del alcalde de Valdepeñas, a quien conviene restituirle el crédito). Y punto.
Bueno, me voy a estudiar la subida de impuestos propuesta ayer por el Gobierno para calcular cuánto me va a tocar apoquinar. Que esa sí que es cosa de pocas risas.
Saludos, Eduardo.
Si vas a estudiar los impuestos, no te olvides (como se ha olvidado el editorial de hoy), mencionar la bajada de 5 puntos del impuesto de sociedades para PYMES que mantengan empleo.
Manda narices, y eso va por el editorial de hoy, que una de las principales reclamaciones del PP, de la CEOE y de los sesudos analistas económicos del ABC durante todo este último año, haya sido censurada por la dirección del periódico.
Me juego una cena a que Rajoy tampoco menciona hoy en su acto partidista esta medida que hasta anteayer reclamaba con vehemencia.
De
Némesis
(Enviando 27/09/2009 @ 13:54:34)
Buenas tardes. Sobre el asunto de las fotos, ya he dado mi opinión y comentarios en los blogs anteriores. Solo una pequeña puntualización: "la escalada de ocurrencias,ingeniosidades y metáforas nauseabundas ha alcanzado proporciones esperpénticas", sobre todo en los artículos, columnistas y algún blog de este diario. Hay que decirlo todo.
Yo ya he estudiado la subida de impuestos aprobada ayer. Como todo el mundo, y en primera derivada, prefiero pagar menos. Viendo la que está cayendo, creo que es de justicia sustituir lo de "apoquinar", por lo de "contribuir a la solidaridad" y pagar algo mas, que yo puedo. En una circunstancia como la actual, además de intentar recuperarse, hay que mantener la política de ayudas sociales (paro, dependencia, pensiones). El no hacerlo, nos descalificaría como colectivo y nos insensibilizaría como individuos.
De
celta corto
(Enviando 27/09/2009 @ 17:39:13)
Yo simplemente les llamaría zafios y evitaría comparaciones que solo sirven para menospreciar a personajes entrañables que no tienen más que ver con ellas que el papel que la leyenda popular les asigna. No, no son comadres ni son porteras, simplemente son zafios.
Y ya se ha visto el debate tan vivo que en este mismo blog se ha producido, y como de costumbre, con el “y tú más” se llega hasta Julio Cesar si es menester.
De
CRITICO
(Enviando 27/09/2009 @ 19:04:20)
No hay cultura, solo bandos. Salen las fotos y ya sabemos quienes van por un lado y quienes por el otro. Sale el caso Gürtel y más de lo mismo. ¿A alguien le preocupa o discute de la financiación irregular de los partidos políticos?. Categóricamente digo que a muy pocos les preocupa. Ahora, la del PP le preocupa a media España y la del PSOE a la otra media. Como en el futbol, se gana por goles y no por juego.
Estamos en la cultura de los datos y no en la del pensamiento. Tenemos tantos datos en cualquier sentido que solo con utilizarlos nos basta para lo que pretendemos que a fin de cuentas se puede resumir en “y tú más”. Nadie desarrolla un tema, solo nos limitamos a destacar lo que nos interesa omitiendo el resto al debate, y así no se puede generar pensamiento. Pura fachada y gran mentira.
Y no me considero ni mejor ni peor que nadie, que no se me malinterprete. Quizás es que soy un poco más mayor y un poco más decepcionado.
De
CRITICO
(Enviando 27/09/2009 @ 19:05:09)
Muy bien Celta Corto. Como en “el último tango en París”, con mantequilla entra mejor. Untando un poco de gramática todo es más llevadero. Una mierda marrón es simplemente una mierda, pero si la pintamos de verde, es una hermosa mierda ecológica. Y ya somos capaces de incluirla en nuestra mesa.
Cuentan de un sacristán que en la cuestación dominical solicitaba la limosna “para el culto”. Preguntado que para qué culto, respondía que para el Sr. Cura que sabía idiomas.
Habría que preguntarse aquí también el objeto de esa solidaridad y quizás nos respondieran que para mantener a los pobres políticos, esforzados siempre por la buena vida y el mejor comer.
De
José
(Enviando 27/09/2009 @ 19:38:22)
Vaya, CRITICO.
Pensaba que estabas en el bando de los imparciales, y que te preocupaban las corruptelas de los políticos en general. Por eso de que afecta a nuestros derechos como ciudadanos soberanos, a la salud de la democracia, al bolsillo de cada uno, y tal.
No se...
Estoy en parte de acuerdo con lo de los datos y el pensamiento. Los datos vienen bien para destapar manipulaciones, y así dar paso al pensamiento. Si alguien, para defender una postura partidista engaña o manipula la realidad, se pueden sacar datos a la palestra que lo desmientan. En esto hemos ganado mucho, porque la mentira se descubre antes. Y con la mentira un poco más acotada, el pensamiento se libera de la contaminación externa y fluye mejor... O por lo menos, eso me parece.
De
Némesis
(Enviando 27/09/2009 @ 20:43:26)
Jose, me has conmovido. Tanto que estoy dispuesto a destinar una parte de los impuestos que me van a aumentar a subvencionarte la comida. Podrás elegir el color.
Cuentan de un sacristán que en la cuestación dominical, solicitaba la limosna para para la capa del Sr. Cura. Un parroquiano le dijo : Yo doy 5000 pesetas, pero lo capo yo.
Aflójate el bolsillo que tienes que estar forrado.¡¡ Con lo barata que te sale la comida ¡¡
De
celta corto
(Enviando 27/09/2009 @ 20:56:56)
Amigo Eduardo: no te olvides de pagar la nueva tasa de basuras de Gallardón. Ese impuestazo ya es definitivo; no cabe negociación. ¿te da risas?
De
IP
(Enviando 27/09/2009 @ 22:29:58)
Vaya celta corto, te ha salido el "señorito" que llevas dentro. Señorito progre por supuesto, que no se confunda. De los que no dan limosnas denigrantes sino subvenciones solidarias.
Joer majo, ya me dirás "de donde sacas pa tanto como destacas"
De
José
(Enviando 27/09/2009 @ 22:59:53)
José : ¡¡ que Santa Lucía te conserve la vista ¡¡. Si todos tus verdades son como las de # 9, te aconsejo reciclarte, pues no aciertas ni una.
Finalizo con la canción : "El que quiera cojer peces que se acuerde del refrán".
De
celta corto
(Enviando 28/09/2009 @ 10:06:14)
Sí Némesis, aunque "usted" diga "no se..." sí que lo sabe.
No existe bando de los imparciales ya que la propia palabra “bando” implica parcialidad. Pero hay algo más que puede definir el posicionamiento de cada uno de nosotros. Dos derechos se han estado manejando en estos días en este blog. En un lado el derecho a la intimidad (de unas menores) y en otro, el derecho a la presunción de inocencia. En ambos casos se ha confrontado con el derecho a la información.
De
CRITICO
(Enviando 28/09/2009 @ 18:21:50)
En ambos casos, el derecho a la información debería tener su límite en cualquiera de los otros dos. Nunca el derecho a informar, por muy general que se pretenda, puede pisar un derecho, por muy individual que sea. Nunca el individuo puede ser privado de sus derechos en nombre del bien común, sobre todo cuando el bien común lo definen intereses partidarios y temporales. Quien defiende derechos los defiende “todos y siempre” pues no son prendas que hoy me pongo y mañana me quito en virtud de las necesidades del protocolo. Y usted es muy propenso a repartir derechos. Derecho a la información…?; estos sí, estos no. Derecho a la intimidad….?; para estos pero no para esos otros. Derecho a la presunción de inocencia…?; pues depende de que inocente y de que inocencia. Algunos nos esforzamos por afrontar los diferentes sucesos desde posturas más o menos centradas (en ocasiones no lo conseguimos) intentando ver los diferentes matices de las cosas, pero usted se empeña en verlas solo desde un pun
De
CRITICO
(Enviando 28/09/2009 @ 18:22:37)
Y voy a repetir algo que en su día me dijeron cuando, en un seminario sobre empatía, uno de los ponentes nos dijo: “desde mi punto de vista tengo razón, aunque sé que desde el suyo la tienen ustedes”. Pues eso Némesis, hay otros puntos de vista y otras razones. A veces un poco de humildad ayuda.
De
CRITICO
(Enviando 28/09/2009 @ 18:23:22)
Buenos días. Hay una frase, no se de quién, que afirma que lo que no sale por televisión no existe. Otra frase, de la que sigo ignorando su autor, dice que lo que no se puede demostrar judicialmente no ha sucedido. Este diario se lo toma al pie de la letra.
Despues del "bombazo" de 71 imp**ados en lo de Gurtel, no hay ahora mismo ninguna noticia que lo cuente, tampoco figura en los editoriales, asi mismo ningún columnista nos ilustra sobre el tema en los artículos de opinión. Lo dicho, si el ABC no dice nada, es que no ha pasado
De
celta corto
(Enviando 30/09/2009 @ 09:44:06)
Y lo de Goirigolzarri ¿también es cosa de pocas risas?
De
IP
(Enviando 30/09/2009 @ 13:02:17)
“Nunca el individuo puede ser privado de sus derechos en nombre del bien común”
CRITICO:
Eso es muy relativo. El bien común, entendido como un todo indivisible, limita los derechos particulares del individuo. Estos, a su vez, se limitan aún más cuando chocan con los derechos individuales de otras personas. Los conflictos entre derechos los resuelven los jueces en los tribunales; y en sus sentencias sí que hay “reparto” de derechos. Los ciudadanos hacemos nuestros propios “repartos”, sin vinculación legal alguna, en el momento de opinar con criterio.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:22:44)
¿Tiene derecho un político a la intimidad en el ejercicio de su trabajo como representante público? Pues no, porque eso chocaría con el derecho de control que tiene el pueblo sobre la labor pública de los políticos. La democracia necesita de ese control, o no es democracia. Y ese control afecta también a esos “pequeños momentos” en los que un político mezcla su trabajo público y su vida privada (caso de Zapatero e hijas en un acto oficial, o caso del concejal que recibe regalos de una empresa privada por su cargo). En el ejercicio de ese derecho común al control de la actividad política, los ciudadanos tenemos el derecho a ser informados de todos y cada uno de los detalles que se deriven de dicha actividad. Si no, tampoco hay democracia.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:23:43)
En el caso de Zapatero y sus hijas, me he formulado muchas preguntas antes de opinar.
¿Tiene Zapatero derecho a la intimidad, mientras ejerce como presidente de gobierno en un acto oficial? No. Claro que no.
¿Tienen las hijas de Zapatero derecho a la intimidad, mientras están en un acto oficial con su padre? Yo creo que sí, que tienen derecho a la intimidad porque no representan a nadie por voluntad propia, ni están en ese acto oficial bajo su responsabilidad. Los derechos de los hijos son suyos, y no de sus padres. Ante la duda de si los padres pueden o no decidir sobre la intimidad de sus hijos menores cuando los exponen públicamente, debería prevalecer el derecho de los hijos sobre cualquier otro. Me parece aberrante, por ejemplo, que los padres entrenen a sus hijos para cantar o bailar en un concurso televisivo. Y también me parece aberrante que las cadenas hagan negocio con esa irresponsabilidad paterna.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:24:35)
¿Y si Zapatero hubiera obligado a sus hijas a asistir al acto, a posar ante el fotógrafo, e incluso a vestir como iban vestidas? ¿Y si en vez de vestidas así, hubieran posado desnudas por decisión de sus padres? ¿Qué pasaría entonces? Los ciudadanos tendríamos derecho a la información porque es un acto oficial, y porque probablemente hubiera sido, ya no una irresponsabilidad, sino un delito cometido por el presidente de gobierno en el desempeño de su labor pública. Tendríamos derecho a saber lo que ha hecho el presidente, pero no a invadir la intimidad de sus hijas por mucho que su padre las hayan expuesto.
¿Basta con difuminar las caras para preservar la intimidad de unas menores? Creo que no, aunque así lo especificara la ley.
Son todas opiniones personales que nada tienen que ver con una ideología concreta, mucho menos con una estrategia política.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:26:12)
¿Tiene derecho un político a la presunción de inocencia, como representante del pueblo? Sí, claro. Sólo los jueces pueden decidir la culpabilidad de los ciudadanos, sean personajes públicos o no, políticos o no. El pueblo se limita a aplicar juicios de valor sobre el trabajo de sus representantes públicos. Y a ese juicio de valor tenemos derecho, porque es el que aplicamos después en las urnas para materializar nuestra voluntad democrática soberana. ¿Podemos expresar ese juicio de valor, sin pisar el derecho a la presunción de inocencia? Pues me parece que sí, porque el mero hecho de que yo califique a un político de “ladrón” no lo convierte en un ladrón. Podré estar agrediendo su honor, pero no lo estoy acusando legalmente de nada, mucho menos sentenciándolo sin juicio previo.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:28:03)
¿Podemos los ciudadanos señalar a un político tachándolo de “chorizo”, aunque no exista sentencia legal al respecto, basándonos exclusivamente en nuestro particular juicio de valor? Creo que sí. No deja de ser una necedad, pero creo que estamos en nuestro derecho. El mismo derecho que tenemos a decir que un presidente de gobierno es un “inútil” o un “payaso”, sin temor a que ese presidente nos acuse personalmente de violentar su dignidad o su honor. Forma parte de la labor crítica hacia el trabajo de nuestros representantes políticos. Y si no quieren exponerse al control crítico de la ciudadanía lo tienen muy fácil: que no trabajen para el pueblo. Que trabajen en el ámbito privado, donde nadie podrá acusarles de nada sin una condena específica previa.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:28:59)
Si nos ponemos “legalmente” rigurosos, deberíamos aceptar que a ningún trabajador se le puede llamar “ladrón” sin pruebas. Un jefe no tiene derecho a acusar de robar a uno de sus empleados, si no tiene pruebas de ello. Y no tiene derecho a llamarle “ladrón”, sin que medie una sentencia judicial al respecto. En el caso de los políticos el pueblo es el jefe, y ellos, los representantes públicos desde el primero hasta el último, nuestros empleados. ¿Tenemos derecho a decir que hacen mal su trabajo, que son unos inútiles o unos ladrones? Si sólo se considera al político un trabajador más, no. Si se considera además el derecho común al control y al juicio de valor sobre su desempeño público, entonces tal vez sí.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:29:44)
De cualquier manera, la información sobre la labor pública de los políticos es un derecho, que no existe sobre la labor privada de nadie, incluidos esos políticos. Y cuando un informe de la policía tiene algo que ver con la labor pública de un político, la mera existencia del informe es de interés público. Otra cosa sería, sí el informe tratara exclusivamente sobre la vida privada del político. En ese caso, no hay interés público. Por ejemplo: Si un político compra droga, y la policía lo detiene y un juez lo juzga, eso es algo privado, y el político tendrá todo el derecho a que nadie más se entere. Pero si ese político ha comprado la droga con dinero público, los ciudadanos tenemos derecho a saberlo. Y aunque ningún juez haya emitido condena, la mera existencia de una acusación, imp**ación, o proceso relacionado con un hecho público, es de interés público y merece ser publicado.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:30:47)
Yo no tengo conocimientos jurídicos, pero sí capacidad de reflexión y análisis. Y es con esa capacidad, que no es ni mayor ni menor ni mejor ni peor que la que tiene cualquiera, con la que formo mi opinión. Desde luego que es mucho más fácil opinar según unas consignas preestablecidas. Preestablecidas por un partido político, una doctrina religiosa o una moda. Es más fácil porque así uno se siente arropado por el grupo, en la exposición y en la defensa de esa opinión conjunta. Es como el chiste: “Coma caca; 300.000 millones de moscas no pueden estar equivocadas”.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:31:28)
Cuando alguien se preocupa de formarse una opinión personal al margen de modas, partidismos o doctrinas, lo peor que puede pasar es que no se reconozca ese esfuerzo de independencia intelectual. Si yo opino “A”, y llega un político y opina también “A”, estoy jodido. Estoy jodido porque de nada me va a servir reclamar mi independencia de criterio. Otros leerán lo que he escrito, y lo primero que pensarán es que he copiado la consigna política. Y dada la pereza de la sociedad en general, la tendencia es a uniformizarlo todo, fijando cada cosa en una posición concreta de la que luego es difícil sacarla. Todos los que opinen “A”, independientemente del proceso previo de reflexión y análisis que dicha opinión conlleve, sea largo, corto, personal o colectivo; todos, serán considerados parte del bando de los de la “A”. Y luchar contra ese prejuicio es agotador.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:32:22)
Por todo esto, reclamo mi derecho a opinar y a defender mi opinión, sin que esta sea juzgada en el prisma del partidismo político o el dogmatismo doctrinal. Estoy abierto a todo juicio de valor que vaya dirigido hacia mi criterio como persona, pero no admito que se incruste mi opinión dentro de la opinión de un grupo, porque eso menosprecia mi individualidad.
Yo mismo intento no prejuzgar a los demás, pero lo hago, qué duda cabe. También trato, como usted y otros, de mantener una postura centrada (que no centrista). Y tampoco lo logro siempre. La cuestión es que no me enorgullezco de ello, sino todo lo contrario, y trato de corregirme.
La empatía es la clave de tantas cosas, que no entiendo cómo no la enseñan en las escuelas. Las palabras que cita en su último comentario son pura sabiduría.
Un cordial saludo.
De
Némesis
(Enviando 01/10/2009 @ 22:33:29)

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De
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(Enviando 25/04/2013 @ 17:21:06)

A round of applause for your article post.Really thank you! Much obliged.
De
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(Enviando 27/04/2013 @ 05:17:36)
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