El Gobierno extremeño, finalmente, pudo sacar adelante sus presupuestos gracias a que IU retiró su enmienda a la totalidad a cambio de que el Ejecutivo del popular José Antonio Monago cediera a la propuesta de la coalición de consignar en las cuentas 140 millones más en el capitulo de ingresos, para dedicarlos a las familias en condiciones más precarias, a la economía social y a la dependencia. Una solución razonable, dado que el PP gobierna en minoría y ya cuenta con que su legislatura va a estar supeditada a un toma y daca con la oposición, especialmente con IU, ya que el PSOE da muestras de que lo único que le interesa es poner todas la piedras que pueda en el camino. Por eso el hecho de que, finalmente, salieran adelante los presupuestos regionales tiene a los socialistas en un “sinvivir” y repartiendo estopa a diestra y, sobre todo a siniestra. Que arremetan contra el Gobierno popular de Monago es lo normal, les va en el sueldo, pero la saña con que están atacando a IU de Extremadura roza lo patológico. Pura vendetta del PSOE contra IU por no permitirles seguir gobernando tras perder las pasadas autonómicas. Pura lógica de IU, después de que los socialistas les “ningunearan” durante sus casi 30 años de gobierno en la región, especialmente en las últimas legislaturas. El caso es que Escobar, el portavoz de IU, optó por el pragmatismo en el debate de los presupuestos, o sea, por sacar al Gobierno el máximo posible que permite la situación, si es que lo permite. Y esto a los socialistas les ha sentado a cuerno quemado. De ahí la bilis que están soltando en estos días. Por ejemplo, que “IU sigue siendo la parte de la izquierda que más le gusta a la derecha”; que “será responsable, junto al Gobierno del PP de lo que pase en Extremadura; que “con la retirada de su enmienda a la totalidad se consolida la colaboración que comenzó en junio”; que “el pleno de los presupuestos ha sido una representación”, o sea, “una farsa”, y que desde que empezaron a hablar con el Gobierno sobre los presupuestos hasta su debate en la Cámara “ha podido ocurrir algo importante porque es algo absolutamente imposible de improvisar”, o sea, poco más o menos que ha habido acuerdos inconfesables con el Gobierno, por lo que IU “debe dar explicaciones” porque “se ha vendido muy barato”, apostillan los socialistas. Pero por mucho que vociferen, Escobar lo dejó muy claro en el debate: “IU va a hacer lo que le parezca bien, lo que soberanamente estimemos más oportuno, aunque nos cueste críticas”. Y eso es lo que ha hecho en esta ocasión, permitir que Extremadura tenga presupuestos, porque lo que no quería, ni en pintura, es que se prorrogaran los de este año, o sea, los elaborados por el último Gobierno presidido por el socialista Fernández Vara, como había amenazado el Ejecutivo del PP si le tumbaban sus cuentas. “Entre Guatemala y guatepeor –dijo Escobar- me quedo en Honduras”. En una cosa si parece llevar razón el PSOE y es en que “es algo absolutamente inconcebible que se consignen partidas a futuro por si acaso llegan”. Claro que es, cuanto menos, tan inconcebible como que los sucesivos gobiernos del PSOE contaran en sus presupuestos con una “deuda histórica” que nunca ingresaba y que, encima, se la gastaban, como puso de relieve el consejero popular de Economía, Antonio Fernández. El caso es que ahora el Gobierno de Monago va a tener que recurrir también a pedir esa “deuda histórica” al Ejecutivo de Rajoy para cumplir su compromiso con IU. Lo malo es que rara es la comunidad autónoma que no reclama al Estado la misma deuda y, dada la situación por la que atraviesa el país, parece que no va a haber “cama pa tanta gente”, como dice la vieja canción salsera.