COMPASIÓN
Caminando a treinta y cinco grados por la acera, con tanto esfuerzo como si lo estuviera haciendo sobre la arena de un desierto, he comprendido bajo los plátanos de paseo y las acacias, que la sombra es la compasión de las hojas.
P.S. Deje por favor su comentario en aceytuno@terra.es
Emilio comentó a las 21:21
¡ El desierto !. Rozando los 50 grados, el paisaje cambia a cada rato: Arena de playa, luego roja con piedras negras, luego dunas que se comen pueblos, luego esculturas de piedra brillante.Todo sumergido en un silencio que duele en los oidos. Nada en el horizonte, el sol castiga cada granito de arena sin ninguna compasión.
Y en medio de todo este vacío, parece que el alma se ensancha, y se entiende que, sin haber nada, vengan aquí los eremitas en búsqueda del todo.
De premio una noche negra, profunda con el techo por cielo, respirando estrellas y libertad.
*****
MF-A comentó a las 22:46:
Escribes mejor que yo. ¡Gracias Emilio!
*****
Comentarios no habilitados.

