ABC.es

mala-vida

Artículos de esta sección en orden cronológico.
 
 

SANDRA PALO: REVIVIR EL DOLOR

Comentarios (9) María José Álvarez - Menores
15/02/2011 a las a las 21:23:58

Mar Bermúdez y su marido, Francisco Palo, llevan ocho años instalados en el dolor. No sólo porque  el fatídico 17 de mayo de 2003 cuatro desalmados secuestraran a su hija, la violaran reiteradamente, la atropellaran y la quemaran viva en la carretera de Toledo. Alevosía, vileza, crueldad... Nada faltó en el infausto final que le dieron a la infortunada víctima, Sandra Palo, que, a sus 22 años, estaba apenas saboreando la vida.  Ni tampoco porque la fiscal calificara el crimen, en su día,  como  "uno de los más atroces, desproporcionados, viles, inhumanos y sangrantes que existen". Mar y Francisco no lo han podido superar. Ni lo superarán nunca.   El de su hija no fue un crimen al uso. ¿Acaso alguno lo es? Lo cierto es que fue desproporcionado. Espantoso. Salvaje. Animal. "¿Por qué tanto daño? ¿por qué?", no se ha dejado de preguntar Mar ni un sólo día desde entonces. Y ella, como toda su familia, sigue haciéndose la misma pregunta, sigue sufriendo en sus carnes todo el horror que vivieron cada vez que una joven desaparece. Cuando la esperan en vano. Cada vez que una de ellas es violada, vejada o asesinada. Como Sandra. Es inevitable para Mar y Francisco no ponerse en la piel de los padres de las víctimas. Sentir lo que ellos sienten y sufrir con mayúsculas. Un día es la pequeña onubense Mari Luz, otro la sevillana Marta del Castillo, al siguiente la malagueña María Esther... Demasiados casos para olvidar. Demasiada angustia que recordar. Y reviven su dolor una y otra vez en cada juicio al que es sometido un menor. En cada condena de cuatro años de internamiento, de cinco, de ocho... Como en el caso de Sandra. Como podría ocurrir con "El Cuco". No lo entienden ni lo quieren entender, como tantos otros. "Alguien que mata como un adulto debe ser castigado como tal", subrayan. Por eso siguen luchando y lucharán por la reforma de la Ley del Menor. Para que castigue con más dureza los delitos más graves. Para que no permita que un asesino no rehabilitado, como uno de los juzgados por la muerte de su hija, el famoso "Rafita" siga delinquiendo. Para que la violencia juvenil no quede impune. Y para que todo ello sea una realidad. Mientras, seguirán instalados en el dolor. Leer post completo

ESOS NIÑATOS CHULOS

Comentarios (3) Carlos Hidalgo - Menores
28/01/2011 a las a las 10:29:05

Conozco a alguien que ha estado con el famoso "Cuco" en el centro de menores donde lo confinaron por su presunta implicación en el caso de Marta del Castillo. "Aquí -me explicaba-, los chavales suelen entrar con cara de susto. Pero este tío llegó con la mayor tranquilidad del mundo". Ahí lo tienen, siendo juzgado estos días por este terrible asunto de Sevilla. Pero la ocasión ha servido también para reeditar, ante las retinas de la opinión pública, los semblantes y actitudes de sus presuntos compañeros criminales: veíamos a un Miguel Carcaño con una cara cada vez más de carne de presidio. A un Samuel que acudía al juzgado ataviado como quien va a una fiesta de famoseo en el club nocturno de moda. Y a los familiares, escondidos bajo pasamontañas y abrigos negros... Fuera, familiares, amigos y la propia sociedad anónima sevillana, que no entiende cómo este presunto sindicato del crimen, dos años después de los hechos, aún no ha desembuchado: ¿Dónde está Marta? En Madrid tuvimos nuestra propia versión de la chulería niñata y criminal en el caso "Sandra Palo". Ahí está el "Rafita", con su ir y venir a comisarías y juzgados de guardia, para salir en libertad con aires altaneros y desafiantes con los medios de comunicación. ¡Ay, qué error el de algunos en tratarle como a una estrella mediática! Hace aproximadamente un año, precisamente en el sevillano Charco de la Pava, donde tanto se rastreó en busca del cuerpo de Marta, familiares suyos pedían firmas a favor de la cadena perpetua. No firmé. No estoy de acuerdo con esta medida. Creo, considero, que, aunque sea en una parte no tan grande como debería, los fines de reinserción social de los reos son positivos. Aunque está claro que son muchos los casos en los que no tienen efectividad alguna. Pero también comprendo que a los familiares de Marta, a los de Sandra y a los de otros muchos se les hiele la sangre cuando niñatos de este pelaje le hacen la carambola a policías y jueces, apoyándose tristemente en la ley, y chulean a una sociedad rota de dolor de esta manera. Quizá, la solución, al menos en delitos de sangre, esté en el cumplimiento íntegro de las condenas. Sin embargo, mientras esto llega -y parece que va a tardar-, que alguien nos explique a todos cuántas vidas segadas por la muerte y cuántas familias devoradas por la tragedia tienen que pasar. Y cuántos sinvergüenzas como los (presuntos) Carcaños, Samueles, Cucos, Rafitas, etcétera, se aprovecharán de una legislación tan garantista que pocos, o muy pocos, realmente quieren. Leer post completo

Página: 1
La crónica negra madrileña da para mucho más que para una noticia sobre el papel. Esta es la bitácora de los lados oscuros e inabarcables que se esconden detrás de cada suceso e historia, víctimas y verdugos, investigaciones y sus protagonistas; también de las realidades sociales incómodas que nos encontramos al doblar cada esquina: la trastienda de la mala vida.
María José Álvarez
Consulta su perfil
Carlos Hidalgo
Consulta su perfil
Suscríbete al RSS de este blog
ABC.es

Copyright © Diario ABC, S.L., Madrid, 2010