Un discurso acertado, también para los medios
El esperado discurso del presidente de la Academia de Cine en la ceremonia de los Premios Goya 2011 no defraudó. El cineasta Álex de la Iglesia acierta en un diagnóstico que, más allá de la industria del cine, también es aplicable al sector de los medios.
La industria del cine, al igual que el sector de los medios de comunicación, se ve radicalmente impactada por la revolución digital. Internet ha replanteado las relaciones entre los creadores, las obras y los consumidores de contenidos. Hasta ahora, el cine ha pretendido sobrevivir sin cambiar su modelo productivo apelando a la protección estatal en forma de subvenciones, al impuesto sobre los soportes digitales y a la criminalización de los usuarios de la red.
El discurso de Álex de la Iglesia, en las antípodas del actual enfoque del Ministerio de Cultura, marca las pautas a partir de las cuales tarde o temprano habrá que repensar una industria que no puede vivir de espaldas al público ni fuera de la historia. Un discurso que, en buena medida, también se puede aplicar al sector de los medios:
El impacto de internet sobre la industria:
Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.
Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado internet revolucionaría el mercado del cine de esta forma y que el que se vieran o no nuestras películas no iba a ser sólo cuestión de llevar al público a las salas.
El respeto al público:
A los internautas no les gusta que les llamen así. Ellos son ciudadanos, son sencillamente gente, son nuestro público.
No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos cine porque los ciudadanos nos permiten hacerlo, y les debemos respeto, y agradecimiento.
El cambio del modelo de negocio:
Sólo ganaremos al futuro si somos nosotros los que cambiamos, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un nuevo modelo de mercado que tenga en cuenta a todos los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia una nueva manera de entender el negocio del cine.
Internet como salvación de la industria:
Ese público que hemos perdido, no va al cine porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que no tenemos miedo a internet, porque internet es, precisamente, la salvación de nuestro cine.
Una gran lección de un cineasta que ha entendido que internet es el presente, y que hay que cambiar con imaginación, respetando al público y buscando modelos de negocio viables para hacer sostenibles unos sectores que la red ya ha transformado para siempre.
Ver: Discurso íntegro de Álex de la Iglesia.
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