El papel que está jugando internet en la difusión global tanto de las protestas ciudadanas en Irán como de las reivindicaciones indígenas en Perú y los anhelos de libertad en Cuba, revelan los nuevos contornos de un escenario de la comunicación pública en el que cada vez hay menos espacio para el control de la información.
La historia de la apropiación popular de la red como herramienta de comunicación global está jalonada por grandes desastres que han contribuido a mostrar la eficacia de la arquitectura distribuida de internet, una red que fue diseñada precisamente para soportar las catástrofes y sortear los controles.
Los atentados terroristas desde el 11S, los conflictos bélicos desde la segunda guerra del Golfo Pérsico de 2003, los desastres naturales desde el tsunami asiático de 2004 y el Katrina de 2005 la revuelta de los monjes budistas en Birmania en 2007, las protestas contra las cumbres del G-20 y del G-8 especialmente desde 2009, son sólo algunos de los ya numerosos hitos sobre los que se va construyendo la historia de la web social.
En un post reciente la cubana Yoani Sánchez explicaba
cómo ayudar a la blogosfera alternativa de la isla, un país en el que los controles que sufre internet han convertido a las memorias USB en una forma habitual de difusión de información, al tiempo que se anuncian servicios como
Granpa para recibir titulares informativos mediante mensajes SMS.
Las protestas en la Amazonía peruana, que condujeron a enfrentamientos sangrientos con más de cincuenta víctimas entre policías e indígenas, han puesto en evidencia las limitaciones de los medios convencionales y el valor estratégico de la red para la circulación de imágenes, testimonios y crónicas alternativas:
¿Qué pasó con la información cuando la selva peruana explotó?.
En Irán, un país con 21 millones de internautas sobre 72 millones de habitantes y una de las blogosferas más arraigadas del mundo, las sospechas de fraude electoral y las consecuentes protestas se han extendido por la red como un reguero de pólvora. El New York Times deja constancia del papel que está jugando la web social en la llamada Revolución Verde:
Social Networks Spread Iranian Defiance Online.
Entender el alcance del cambio de paradigma que se ha producido en los procesos de generación y circulación de información pública por efecto de la red, así como su impacto social y político, pasa en buena medida por enfrentarse con franqueza a la pregunta que plantea
David de Ugarte en
El poder de las redes: “¿Quién elige la información que me llega?”.
Está claro, José Luis, la información, para ser libre, ha de poder ser elegida libremente. Mi información la eligo yo, porque soy yo quien decide qué otra persona puede tener la posibilidad de influir en mí.
En Perú no hubo una masacre indígena sino mas bien policial. Murieron 23 policías degollados por criminales que alentaron a los nativos a atacar a la policía so pretexto de una masacre nativa que nunca existió pero que era empujada por radios radicales comunistas y pro chavistas. Por parte de la población civil fallecieron 4 nativos y cinco infiltrados cuya presencia en la protesta todavía no se explica. Las ONG también pusieron su cuota de violencia a fin de preservar sus privilegios en las recaudaciones que tienen bajo el pretexto de apoyar a los nativos. Esa es la verdad, auditada por Naciones Unidas y por instituciones peruanas independientes al gobierno como la Defensoría del Pueblo. Infiltrados se apoderaron de armas de la policía y con ellas generaron la masacre contra las fuerzas del orden.
De
Juan Carlos Ramirez
(Enviando 30/06/2009 @ 02:57:50)