En el último post referido a la sorprendente elección senatorial en el estado de Massachusetts apuntaba que la política exterior había contado en el resultado final, aún jugando un papel menor que la reforma sanitaria y la política económica. Desde entonces he tenido la oportunidad de leer muchos comentarios en la prensa norteamericana que insistían en la importancia de los problemas internos, lo que me hacía pensar que quizás me había excedido en mi análisis.

Sin embargo, la más antigua de las revistas conservadoras de aquel país, National Review, ha publicado una reveladora entrevista con el jefe de campaña del senador electo Brown. Eric Fehrnstrom, que así se llama el estratega en cuestión, afirma que según sus sondeos el elemento clave fue el terrorismo y el debate sobre el trato a los detenidos. Si no estoy equivocado se trata del mismo Eric Fehrnstrom que actuó como jefe de prensa de Mitt Romney durante su mandato de gobernador y también en las primarias republicanas que estuvo a punto de ganar.

Reconozco que me cuesta creer que los temas de seguridad nacional hayan tenido tan marcado protagonismo en uno de los estados más "progresistas" de la Unión, pero si Fehrnstrom lo afirma será por algo. Intentando ponerme en la piel del electorado creo que no me equivoco al afirmar lo siguiente.
El fallido intento de hacer explotar un avión con destino a Detroit el día de Navidad puso en evidencia serios fallos en el control de seguridad de los aeropuertos, a pesar de las incomodidades a las que son sometidos los pasajeros, y en la gestión de la información por parte de la Comunidad de Inteligencia, porque el terrorista en cuestión había sido denunciado hasta por su propio padre. La amenaza yihadista es una realidad, que no siempre ha sido valorada correctamente por los portavoces de la izquierda demócrata.
El presidente Obama no ha sido capaz de resolver la cuestión de Guantánamo. Con posterioridad a la elección en Massachusetts la comisión encargada de resolver el futuro de los prisioneros ha concluido que 50 de los detenidos ni puede ser liberado ni llevado ante un tribunal civil. No tienen dudas de su responsabilidad en acciones terroristas, pero no pueden ser presentados ante un juez porque la información sobre ellos es confidencial. Un año después del triunfo demócrata resulta que Bush tenía razón. Obama actuó demagógicamente y a la postre algunos de los liberados están hoy en Yemen detrás del joven nigeriano que trató de hacer estallar el citado vuelo y de otras muchas acciones terroristas. Durante este último año la seguridad no ha mejorado mientras que el discurso público se ha hecho más ambiguo y políticamente correcto.
La apertura hacia los islamistas, en su famoso discurso en El Cairo, no ha servido para desatascar el supuesto proceso de paz en Oriente Medio, ni ha detenido el programa nuclear iraní, ni ha supuesto cambio positivo alguno en el mundo radical.
Tras un año en la Casa Blanca el presidente Obama ha sido incapaz de aprobar una nueva estrategia en Afganistán y explicarla a la población.
Todos estos elementos juntos han creado un cierto estado de opinión que apunta a que Obama no es el Comandante en Jefe que cabía esperar y que Estados Unidos no ha mejorado su seguridad sino todo lo contrario. Si Fehrnstrom tiene razón los republicanos se están encontrando con un programa electoral hecho. Algo que, posiblemente, no se merecen.
| mayo 2012 | ||||||
L |
M |
M |
J |
V |
S |
D |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
|
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 |
18 |
19 |
20 |
21 |
22 |
23 |
24 |
25 |
26 |
27 |
28 |
29 |
30 |
31 |
|||