Cinco requisitos para un buen portavoz de gobierno
Desde la invención de la televisión, la figura del portavoz ha ido aumentando su relevancia dentro del organigrama de empresas, partidos y gobiernos. Hace apenas una semana, José Blanco debutaba como Portavoz del Gobierno, mientras que durante estos días numerosos portavoces locales y autonómicos se estrenan ante las cámaras y los ciudadanos.
El portavoz de un partido o un gobierno es su cara visible. Es la persona que tiene la (nada fácil) tarea de interactuar con los periodistas y uno de los cargos que más puede contribuir a la construcción de una imagen pública positiva o negativa. Sin apenas darnos cuenta, muchos de ellos se convierten en personajes conocidos que nos acompañan en sobremesas, viajes y conversaciones.
Desde nuestro blog queremos compartir con los nuevos portavoces de los diferentes gobiernos algunos consejos que la experiencia de haber formado a decenas de altos cargos políticos y empresariales nos ha dejado:
1. Autoridad en la organización. El portavoz debe ser una persona respetada dentro de la organización y, por tanto, de la total confianza del máximo dirigente. Es el encargado de explicar el proyecto de un gobierno, defender su gestión y responder a los ataques, por lo que es recomendable que orgánicamente tenga un puesto destacado dentro del equipo de gobierno.
2. Visión estratégica. El portavoz debe ser capaz de mirar más allá de la guerra de mensajes diaria en los medios. Un gobierno tiene como mínimo cuatro años para desarrollar su proyecto, por lo que hay que trabajar con mensajes y argumentos perdurables y replicables a largo plazo. El objetivo del portavoz no sólo ha de ser el intentar "colocar" sus mensajes en el periódico del día siguiente, sino ser capaz de construir un relato y un posicionamiento claro y nítido que perdure en el tiempo.
3. Disciplina de mensaje. El portavoz representa en todo momento a su organización. Por eso, debe estar permanente preparado e informado. Teniendo en cuenta que el ciclo informativo actual es constante y que la competencia por aparecer en los medios de comunicación es cada vez mayor, ninguna oportunidad de colocar el mensaje deseado debe ser desaprovechada. Además, la repetición es siempre una herramienta eficaz.
4. Conocimiento de los medios de comunicación. El portavoz debe estar familiarizando con el funcionamiento interno de los medios, con sus rutinas, sus horarios y sus criterios para definir qué es y qué no es noticia. El trabajo del portavoz pasa por facilitar el trabajo de los periodistas y, sobre todo, por construir una relación de confianza a largo plazo que puede romperse muy fácilmente con la mentira.
5. Pensamiento Visual. Los periodistas, cuando acuden a una convocatoria de prensa, buscan un titular, una historia y una imagen. Si bien cada medio (prensa, radio, televisión o internet) tiene sus peculiaridades y necesidades técnicas específicas, en la el antiguo proverbio de "una imagen vale más que mil palabras" está más vigente que nunca. Por ello, el buen portavoz no sólo acude a sus comparecencias con un titular y mensaje preparado, sino también con la imagen que ilustrará esa noticia.
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Comentarios
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#1 Varapalo - 18/07/2011 a las 22:30:54Nada de esto le hace falta al nuevo portavoz del (des)Gobierno, el ínclito D. José Blanco... él es el portavoz 'perfeto'.
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