Mis primeros recuerdos del baloncesto de élite de finales de los 80, se remontan a los partidos que siempre eran una fiesta en el Magariños, viendo al Estudiantes (mas colegial que nunca) jugar de tú a tú a todos sus rivales, incluidos el Real Madrid y el Barça. El sistema de competición de entonces , más justo que el actual (liga regular sin play off), hacía que los choques entre estos dos grandes fueran dos finales que definían la liga. Año tras año, salvo alguna excepción que permitió ganar al Juventud (de Slavnic), la liga se la repartían los dos clubes de fútbol hasta que aparecieron equipos que empezaron a competir con ellos como el Tau, Unicaja, o el Juventud, con plantillas en muchos casos muy superiores.
Y digo hasta hoy, porque en estos tiempos de crisis general, todos los equipos han ajustado sus gastos menos los dos grandes, que han aumentado notablemente sus presupuestos para conformar plantillas que lucharán por ganarlo todo. El presupuesto unido de estos dos equipos llega casi al 70% de la suma de todos los demás.
El equipo a batir será sin duda el Barcelona, el actual campeón, que se ha reforzado realmente bien con los mejores jugadores que ofrecía el mercado nacional, Ndong, ,Mickeal y Rubio, junto a Morris que viene de ganar títulos en el Cska de Moscú. A pesar de todos estos grandes nombres, el equipo seguirá el ritmo que imponga su abanderado Navarro, definitivo siempre en las grandes citas. Mi única duda aquí reside en Ricky. Excesivamente caro para sus prestaciones y sobre todo, porque el puesto de base estaba perfectamente cubierto. Pascual se ha encontrado con un "contratiempo" que veremos como maneja. (Otro día un servidor dirá lo que piensa en esta sección de este fichaje…).
El real Madrid se postula como el aspirante que llega con hambre de titulos, y sobre todo, de recuperar su sitio en la élite del baloncesto europeo (perdido desde la época de Sabonis, en el 94), donde los últimos años nunca ha podido competir con el Panathinaikos, el Maccabi, el Cska, o el mismo Barcelona. Pero primero tendrá que ir modelando su juego, y adaptándolo a la filosofía del gran fichaje de este año, y yo diría que de los últimos 10 años. Hablo sin duda del entrenador, Messina, que tendrá la responsabilidad de construir un bloque ganador y competitivo con proyección de futuro. Lo que ha ofrecido hasta ahora es un juego ofensivo claramente exterior con muy buenos anotadores, pero serán los grandes, Felipe, Velickovic, y Lavrinovic, los que le den a este equipo un plus que les permita optar a todo, si juegan al nivel esperado. Como incógnita, ver que tal responde Llull esta temporada como base puro. Puede aprender mucho de su entrenador, aunque yo creo que le costará.
En cuanto al resto de los aspirantes, el más peligroso será el Unicaja, muy complicado de ganar a domicilio, y que Aito ha retocado con apuestas como Sinanovic (ojo e este fichaje), otro base rápido como Jeter, y un valor español de futuro, Saúl Blanco. El Caja Laboral se hace con un cañonero como Olesson, otra perla nacional, Pau Ribas, y Eliyau, aunque Splitter seguirá siendo el más determinante.
Valencia Basket, DKV Juventud, Bizkaia Bilbao y Cajasol, deberían alcanzar los play off, y seguro que alguno podría ser el tapado que llegue a alguna final.
Los diez clubes restantes tendrán como primer objetivo no bajar. Llega el Xacobeo para ocupar su plaza pero le tocará sufrir igual que al resto, donde equipos históricos como el Estudiantes juegan con fuego los últimos años.
Del éxito al fracaso hay una línea muy fina. Los pequeños detalles siempre deciden, aunque una buena plantilla siempre ayuda….