Andrés Montes nos dejó el pasado sábado. Era evidentemente un personaje que no pasaba desapercibido. Especialmente en su ultima época, la mas conocida para la mayoría de la gente, que le descubrió como personaje de entretenimiento de la NBA cuando empezó a retransmitir sus partidos.
A mi me decía, -"José Miguel, en este mundo de la comunicación, o te creas un personaje, o estas muerto. Si no dime quién se traga 3 horas de retransmisión a las 2 de la madrugada...- Y acertó de pleno. Se afeitó la cabeza, se puso una pajarita y una camisa a juego (que mezclaba cada noche a su buen entender), y cumplió un sueño que venía persiguiendo desde siempre. El sueño de la fama. Y vaya que si lo consiguió…lo que le llevo posteriormente a fichar por una cadena donde hizo fútbol. Quién se lo hubiera dicho.
Pero donde él se encontraba realmente en su salsa era haciendo partidos de basket, y siempre haciendo referencia a sus vivencias de la radio en la desaparecida Antena 3 , cuando nos acompañaba (a los equipos de entonces, de finales de los 80, y principios de los 90) por aquellos campos de toda Europa. Esas anécdotas vividas entonces eran sin duda su gasolina para carburar a su gusto. Por eso se acompañó de Itu, Juanito de la Cruz, Epi, Corbalán, etc. (sus vacas sagradas de la época) en cuanto podía, para las últimas citas que tuvo la selección española, donde pudimos verle y oírle en estado puro.
Yo creo que siempre quiso vivir la vida con mayúsculas, y luchó por ello hasta el final. "Porque la vida puede ser maravillosa", decía uno de sus lemas. Y tú, querido amigo, de veras que has contribuido a hacer esto realidad a los que amamos este deporte de la canasta, aunque sólo fuera te cuando veíamos/oíamos por la tele.
Hasta siempre, viejo amigo…