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Un muerto en una batalla campal entre radicales de Atlético y Deportivo

El ultra del Dépor fue rescatado del Manzanares con un fuerte traumatismo craneoencefálico e hipotermia. Hay 21 detenidos

El servicio de emergencias intenta reanimar al aficionado del Deportivo - abc
Pablo muñoz - Madrid - Actualizado: Guardado en: Noticias

Francisco Javier Romero Taboada, alias «Jimmy», de 43 años, hincha radical del Deportivo de La Coruña y miembro de «Los Suaves -la sección más dura de los Riazor Blues-, murió a primeras horas de la tarde de ayer en un hospital de Madrid tras ser arrojado al río Manzanares en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón. [Los vídeos de la batalla campal]

Los hechos ocurrieron durante una reyerta multitudinaria desatada a las nueve menos veinte de la mañana entre individuos de su grupo con otros del Frente Atlético, formado por seguidores violentos del Atlético de Madrid.

La Policía ha detenido de momento a 21 personas e identificado a un centenar más -está previsto que con el paso de las horas aumenten esas cifras-. Al cierre de esta edición no estaba claro si el traumatismo craneoencefálico que presentaba la víctima era consecuencia de los golpes recibidos o de su caída al río. Además de la víctima mortal hay once heridos, alguno de ellos por arma blanca y el resto por traumatismos. Una agente de la Policía se fracturó un dedo.

Error decisivo

El partido que disputaron al mediodía de ayer el Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña había sido calificado por la comisión antiviolencia de bajo riesgo porque desde el club gallego se había informado de que ningún miembro de los Riazor Blues se iba a desplazar hasta Madrid. Por ello, el despliegue diseñado por la Jefatura Superior de Policía estaba pensado para un evento de este tipo, en el que no estaba previsto altercado alguno. Tras los gravísimos sucesos, sin embargo, se comprobó que los hinchas radicales del Dépor no solo se habían desplazado hasta la capital, sino que incluso habían comprado todos juntos las entradas, como lo demuestra que éstas tuvieran una numeración correlativa en el sector reservado a la hinchada contraria en el estadio.

Este decisivo error en la información facilitada a los responsables policiales de Madrid, que sin duda será analizado en una reunión de la comisión antiviolencia convocada para hoy, facilitó las intenciones de los radicales de ambas aficiones. Los Riazor Blues llegaron en autobús a las inmediaciones del Vicente Calderón, donde les esperaban unos 60 miembros del Frente Atlético. Según las fuentes consultadas por ABC, no es cierto -o no está aún demostrado- que ambos grupos quedaran por whatsapp previamente para pegarse; lo que sí hicieron es, por separado, citarse los radicales del Atlético antes del partido para comprobar si viajaban a Madrid los Riazor Blues, y éstos, por su parte, con los Bukaneros -seguidores violentos del Rayo- y los Alkor Hooligans -del Alcorcón-, con los que están «hermanados».

«Los radicales del Frente Atlético -sostienen las fuentes consultadas- se comportaron como lo hacen cada vez que hay partido por la mañana. Durante toda la noche anterior están de copas, al amanecer se ponen ciegos de chocolate con churros y luego continúan bebiendo alcohol. Marcan su territorio en determinadas zonas próximas al Calderón, y esta mañana (por ayer) lo que hicieron fue ir a comprobar si en los autobuses venía gente de los Riazor Blues».

A las nueve menos veinte de la mañana, en efecto, el autocar de los seguidores radicales del Dépor aparcó cerca del estadio, donde les esperaban unos 60 seguidores del Frente Atlético. A partir de ese momento se desató una batalla campal en las calles de San Rufo, Virgen del Puerto y paseo de la Ermita del Santo, entre otras de la zona de Madrid Río, en la que salieron a relucir armas blancas y palos, y se utilizaron patas de sillas metálicas de bares y mobiliario urbano. Un hincha del Dépor sufrió una herida de navaja en la espalda, poco superficial.

«Brutalidad»

Los vecinos de la zona observaban la escena aterrorizados -«se pegaban con una brutalidad enorme, era horroroso», decía una mujer-, mientras la Policía intentaba detener la orgía de violencia con los agentes allí desplegados, a la espera de recibir refuerzos. Las imágenes grabadas muestran cómo dos hombres, radicales del Dépor, son arrojados al Manzanares, aunque no se aprecia bien si previamente son golpeados. Uno pudo salir del agua por sus propios medios; al otro, «Jimmy», lo tuvieron que rescatar los bomberos en parada cardiorrespiratoria. El Samur le reanimó y fue trasladado al Hospital Clínico, donde murió.

Los enfrentamientos se prolongaron hasta las diez de la mañana y pronto comenzaron las detenciones. La mayor parte, de los Riazor Blues, porque al no conocer la ciudad ni posibles vías de escape no se alejaron de la zona. Pero a medida que pasaban las horas, las investigaciones de los agentes de la Brigada de Información de Madrid provocaban un rosario de caídas entre las filas del Frente Atlético. También se arresó a dos «bukaneros» del Rayo y a un Alkor del Alcorcón.

A las doce, como estaba previsto y como si nada hubiera pasado, comenzó el partido. Hinchas del Dépor gritaron «¡asesinos!» al Frente Atlético. [Encuesta: ¿Debería haberse suspendido el encuentro?]

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