El astrolabio, por Bieito Rubido

NO TENGÁIS MIEDO

Actualizado:

Que íbamos a llegar a esta situación estaba más que cantado. Puigdemont no dejó de anunciarlo un día sí y otro también. El Gobierno ha actuado con la prudencia que caracteriza a Mariano Rajoy, demostrando una vez más ser un político centrado que rehúye el conflicto. Habrá, sin embargo, quien le reproche que vamos con retraso. Que, como consecuencia de esa demora, hemos visto con pasmo cómo se ponía en marcha el artificio de una legalidad paralela que dio visos de armazón jurídico y democrático a lo que no deja de ser un dislate y un golpe de estado. Además, el eco internacional, mal manejado, y la gestión de algunos capítulos del culebrón procés han envenenado a una parte de la sociedad catalana. En cualquier caso, varios aspectos deben quedar claros: los únicos culpables son los sediciosos, no el resto de la sociedad respetuosa con las leyes, y, aunque hay agoreros que anuncian las penas del infierno, España y su democracia, tan joven a pesar de los cuarenta años ya vividos, saldrán fortalecidas de todo esto. Por eso no hay que tener miedo.