Amor del bueno
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Amor del bueno

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COMUNICACIÓN y sentido del humor. Estos son los ingredientes principales en la relación de pareja, según la psicóloga Mila Cahue, autora del libro «Amor del bueno». Cuando lo encuentres, cuídalo y disfrútalo.

Esta psicóloga de pareja, colaboradora en el Centro de Psicología Álava Reyes y con consulta en Alicante hace tres años, asegura que «hay muchas más parejas que disfrutan de amor del bueno de lo que la gente se cree. Pero hay que advertir que las relaciones de pareja son trajes hechos a medida. Se pueden dar unas pautas básicas, pero la relación siempre está cocinándose en nuestras manos, no hay normas que sirvan para todo el mundo».

Los principales problemas que arrastran las parejas que llegan a su consulta son variados. «El primero que señalaría –apunta Cahue- es el del enfriamiento de las relaciones. Llevamos un estilo de vida en el que no tenemos tiempo para dedicarnos a nuestra pareja, y lo empleamos principalmente en el trabajo, los hijos, la familia y luego en la pareja; y tiene que ser al revés. Y aunque sea de manera artificial, tenemos que buscar todas las semanas un espacio sin niños y sin familiares ni amigos para dedicarle al compañero. Que cuando concluya el año, hagamos un repaso de lo que hemos vivido y que podamos recordar muchos momentos felices con la pareja».

Otro problema que destaca esta psicóloga es que «no sabemos comprendernos bien los hombres y las mujeres. A veces nos tratan como coleguillas o nosotras a ellos como si fueran nuestra mejor amiga y no puede ser así. Fallamos porque le hablamos a nuestra pareja como pensamos nosotros y no como lo entiende el otro sexo».

Y la tercera cuestión que supone un problema en las relaciones de pareja es la comunicación. «Es importante saber expresar bien lo que uno quiere decir, y para ello hay que tener una gestión previa de las emociones y sentimientos. Cuando decimos algo, tenemos que tener la seguridad que se entiende bien y para eso es imprescindible que la pareja sepa escuchar, comprender y empatizar; no con la idea de ceder, sino asimilando la postura del otro y finalmente llegando a un acuerdo. Aquí no se trata de terminar con lo que digo yo, o lo que dices tú. Lo importante no es dar una solución en el momento en que se discute, sino encontrar la manera de solucionarlo bien. Y es que hay mucho fallo en la interpretación del mensaje. Y en este tema no tiene nada que ver el nivel intelectual, la manipulación o la inteligencia emocional.

¿Y cuál es el peor momento para las parejas...? «Entre los cuarenta y los cincuenta años, todos nos preguntamos qué hemos hecho con nuestra vida, qué estamos viviendo, si nos falta o nos sobra algo... Y a veces lo que sobra es ¡la pareja! Con una separación a esa edad, se busca recuperar la ilusión, vivir cosas nuevas, pero en muchas ocasiones lo que se quiere es desentenderse de las responsabilidades adquiridas por sí mismo. Pero si en ese momento de la vida, el nivel de comunicación es bueno con la pareja, ésta se recicla, porque se plantea lo que ha hecho en común y qué hacer nuevo. La pareja se renueva, empieza una etapa que va a largo plazo, se llega a un enamoramiento distinto, con más intimidad y encuentran cosas a hacer en común que les unen más».

Pero hay otras razones por las que Mila Cahue se decidió a escribir este libro. «Hay un tema que nos preocupa mucho y es el aumento del maltrato en las parejas jóvenes. Dentro de lo que entienden como amor, ven normales cosas que son claramente maltrato. Algunas chicas son sumisas y ven lógico que su pareja tenga rasgos agresivos. Y es que aquí encontramos una gestión de las emociones nefasta, donde es habitual romper cosas o chillar si algo les enfada y esto hay que canalizarlo, porque una cosa es la ira (un sentimiento) y otra la agresividad (una conducta)».

Manipulación

La manipulación es otra de las cuestiones de las que advierte esta psicóloga en su libro. «Los manipuladores son como los prestidigitadores, te llevan donde ellos quieren. Captan muy bien lo que el otro necesita y se lo dan para conseguir un beneficio. Culpan a la pareja cuando se descubre su mentira, pero son capaces de pedir perdón montando un circo y la pareja al final, le perdona. Y ahí existe mucho peligro, porque llegado este punto, la persona manipulada no sabe salir sola de ese embrollo y necesita ayuda externa para romper. Y este problema es más común de lo que pensamos; el perfil más típico del maltratador es el de una persona muy preparada, que se mueve en las capas más altas de la sociedad que es donde encuentran más status social, aunque luego lleven una doble vida...», explica Cahue.

Y por último, algunas recomendaciones de la psicóloga para conseguir ese amor del bueno. «No dé por sentado que conoce a su pareja. Deje que le sorprenda y que entren cosas nuevas en su vida. Pierda el miedo, porque en el camino junto a otra persona habrá desconocimiento mutuo y muchos retos que superar. No sea aburrido. Y...¡no olviden el sentido del humor! Hay que saber reirse de uno mismo». concluye.