Los regantes de Valencia alegan contra la segunda toma del Júcar-Vinalopó

El Consell y el Gobierno central mediarán para alcanzar un consenso con los alicantinos y una solución similar al Memorandum Tajo-Segura

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Los regantes de la provincia de Valencia tienen previsto alegar hoy contra la segunda toma para el trasvase del Júcar-Vinalopó, en Cortes de Pallàs, propuesta en sus alegaciones por la Diputación de Alicante, con el respaldo de los agricultores.

El Consell y el Gobierno central mediarán en una previsible nueva «guerra del agua», antes de que se aprueba el Plan de Cuenca de esta demarcación hidrográfica. Ayer, mientras que el pleno de la Diputación alicantina aprobaba sus propuestas, los portavoces del campo valenciano se posicionaban en contra y anunciaban para hoy una exposición detallada de sus tesis, unidos en un frente común la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ), la Comunidad General de Usuarios del Júcar–Turia, AVA–ASAJA y La Unió de Llauradors i Ramaders.

Enfrente está la Mesa Provincial de Agua de Alicante, constituida hace unos meses por la Diputación e integrada por expertos de la Universidad de Alicante y regantes, además de políticos. Contra estos argumentos técnicos, los representantes de la provincia de Valencia también expondrán sus propias razones técnicas.

De entrada, ayer anunciaron que resulta «absolutamente inviable efectuar un trasvase en las condiciones y en los términos planteados por los usuarios del Vinalopó».

Según ha podido saber ABC, la Generalitat y el Ministerio de Medio Ambiente trabajan en una solución simi’lar al Memorandum del Tajo-Segura, de forma que el uso del agua se regularía con unas normas de explotación, con independencia del plan de cuenca, aunque plasmadas en un documento antes de la aprobación del mismo.

Mientras, la Junta Central de Usuarios del Vinalopó presentó ayer sus propias alegaciones, en el mismo sentido que las de la Mesa del Agua de Alicante. Su presidente, Andrés Martínez, subrayó que la segunda toma en Cortes de Pallás permite un triple aprovechamiento del agua –abastecimiento, regadío e industrial–. Además, con las aportaciones económicas de los alicantinos se garantiza la viabilidad del trasvase. Estos aspectos quedan reflejados en sus alegaciones.

El PSOE, con Valencia

Por su parte, el secretario provincial del PSPV en Valencia, José Luis Abalos, dejó claro ayer que su partido rechaza «las presiones del lobby alicantino» y no acepta ninguna toma nueva para el trasvase Júcar–Vinalopó. Los socialistas también se pronunciaron a favor de las alegaciones de la organización ecologista Xúquer Viu, que reclama restringir el uso de los caudales.