24-10-2009 / 17:40 h
(Aragón) ECONOMIA,SECTORES-EMPRESAS,MOTOR
Sin moverse de Zaragoza, Hispano Carrocera ha completado setenta años de una intrincada historia, azarosa, jalonada de suspensiones de pagos y pasando de mano en mano, hasta ser dirigida, ahora, desde Bombay, sede del conglomerado industrial Tata, uno de los mayores del mundo.
La aparición de Tata en la historia de Hispano se produce en un momento de expansión de la división automovilística del grupo industrial indio, conocida por la mayoría de la opinión pública por sus coches baratos, pero que es algo más.
Tata Motors, además de fabricar el coche más barato del mundo, el Nano, popular en todo el planeta, fabrica camiones -ocupa el cuarto lugar de la industria mundial-, y autobuses -segunda posición-.
La entrada de Tata en la empresa zaragozana en 2005 llega un año después de comprar la división de camiones, vehículos y maquinaria industrial de Daewoo, tras la quiebra de la empresa surcoreana, una de las líderes mundiales en este tipo de vehículos, dotada ya de una avanzada tecnología.
Tata se fija en el alto nivel de Hispano en diseño y tecnología constructiva, puesta de manifiesto en algunos de los liderazgos de la compañía, entre ellos el de autobuses urbanos en España.
A la consumación de propiedad de Tata se llega con una historia tras de sí que empieza en 1939 cuando en joven napolitano Vicenzo Angelino Gervasio, nacido en 1912, funda Talleres Nápoles para dedicarse a la reparación, soldadura y chapistería, en camiones de postguerra. Angelino Gervasio llega a España como soldado formando parte de las tropas italianas que combaten en la Guerra Civil.
La pequeña empresa llega a desarrollar la denominada cabina única de camión, diseñada por el propio Gervasio, y a finales de los años 50 construye su primer autobús.
Los camiones y autobuses de Talleres Nápoles se comercializan bajo la marca Nazar -contracción de las palabras Nápoles y Zaragoza- con notable éxito, llegando a exportarse a otros mercados.
En 1962, Gervasio amplia el negocio con la fundación de Factorías Nápoles SA y dos años más tarde los problemas económicos que atenazan a la empresa hacen que el napolitano abandone la empresa, que pasa a ser controlada por los bancos acreedores.
Coincide todo ello con el proyecto de Gervasio de, mediante la Sociedad Española de Automóviles Nacionales SA (Sedan SA), construir un turismo barato de cuatro o cinco plazas.
Llegó a desarrollar un prototipo que llamó Mustang Sedan, que no prosperó por la exigente ley del momento, en 1964, que impedía la instalación de industrias automovilísticas en España que no fueran capaces de producir 75.000 unidades al año, una cantidad muy elevada para la época.
El control bancario a partir de ese momento se mantiene sólo dos años, hasta que el grupo industrial Barreiros Diesel SA, se hace con el total de las acciones de Factorías Nápoles.
La historia avanza hasta 1969, cuando Barreiros entra en Chrysler International, creándose Chrysler España SA. A partir de aquí, las instalaciones de lo que en un futuro será Hispano se dedican exclusivamente a la producción de autobuses y autocares, con disciplina y metodología estadounidenses.
Sólo dos años más tarde, en 1971, la calidad del trabajo de esta división de Chrysler llama la atención de la compañía carrocera belga Van Hool, cuyo sello se imprime desde ese momento en los productos de la empresa aragonesa.
La mayoría de los trabajadores de Van Hool se convierte en propietarios de la fábrica en 1983, transformándose en Sociedad Anónima Laboral y pasando a denominarse Hispano Carrocera SAL.
Los primeros años de esta nueva fase empresarial se fabrica bajo licencia de Van Hool y es al término de ésta es cuando nace el sello Hispano Carrocera.
En 1993, el grupo industrial mexicano Carrocerías Preconstruidas (Capre) es el nuevo propietario de Hispano Carrocera, una nueva fase en la que se utiliza únicamente el vocablo Hispano, adornado de un dibujo vanguardista.
En 1997, Hispano firma un acuerdo de colaboración con el estudio italiano Pininfarina para intervenir en los diseños de los vehículos, cuyo primer fruto, en 1998, fue el autobús urbano Habit.
En 2001, Hispano llega al liderazgo absoluto en ventas de autobuses urbanos en España, con la mayor cuota del mercado, y de entre los carroceros independientes, con la mayor capacidad productiva de Europa. Las exportaciones a los cinco continentes suman el 50% de las ventas.
Este es el año en el que nace el autocar de turismo y largo recorrido Divo, también diseñado por Pininfarina, con un notable éxito comercial en todos los mercados, que recoge Tata Motors en 2005 tras su entrada en el capital de Hispano Carrocera, a cambio de 12 millones de euros.
La pasada semana, Tata compró el 79% restante de las acciones por cuna cantidad no desvelada, lo que le convierte en propietaria de una compañía con 370 trabajadores, con sede en Zaragoza y dos plantas de fabricación, una de ellas en Casablanca. EFE