Unos 150 artistas de más de 30 países distintos procedentes de los cinco continentes reivindican estos días en Ceuta, a través de unas 250 obras, el control de la alimentación por parte de sus gentes, sobre todo en estos momentos de crisis.
La "IX Muestra Internacional de Arte Postal de Ceuta", convocada con el lema "Soberanía alimentaria, la vía campesina ... ¡tierra, agua, semillas libres!", ha encontrado la respuesta de numerosas personas relacionadas con una tendencia artística que consiste en intercambiar mensajes creativos utilizando el sistema postal, convencional o electrónico.
Conocido como arte correo o mail art, es un tipo de comunicación marcado por la ausencia de fronteras y constituye una red permanentemente cambiante y en constante expansión, pues mediante ella se comunican artistas y gente de todas las edades y condición social.
La primera edición se desarrolló en 2004 y, ocho años después, vuelve a hacer de Ceuta un punto de encuentro de centenares de mail-artistas de más de una treintena de países, desde los que llegan aires frescos, originales y efímeros, si bien las obras trascienden más allá del propio soporte al relegarlo a un segundo plano.
Los artistas proceden de más de 30 países, principalmente de Brasil -de donde se han remitido unos 60 trabajos-, destacando la presencia de postales de Alemania, Venezuela, Portugal, Eslovaquia, Bélgica, Argentina, Italia, Holanda, México, Japón y Estonia, entre otros.
"La soberanía alimentaria, la vía campesina, es un tema preocupante que está generando realmente escozor en muchos países, sobre todo en aquellos en los que están en desarrollo", ha declarado a Efe el escultor y comisario de la muestra, Diego Segura.
La muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo 10 de junio, es un repaso por obras reivindicativas con el fin de luchar por el derecho de cada pueblo de poder producir sus propias semillas y alimentos.
"Desde hace unos veinte años las grandes corporaciones financieras y muchos estados están comprando las tierras más fértiles del mundo, en África, Asia e incluso Europa para conseguir, en pocas décadas, el control mundial de la producción de alimentos", ha explicado Diego Segura sobre el concepto de soberanía alimentaria que defiende en esta ocasión la muestra.
El escultor ha señalado que para hacer frente a este problema nació hace unos años la denominada "vía campesina", una plataforma de indígenas y pueblos latinoamericanos que, ante esta amenaza, comenzó a movilizarse para defender sus intereses.
Por esta circunstancia, el artista destaca que muchas obras recogidas en la muestra proceden de países latinoamericanos, al estar "muy concienciados" con este asunto.
Diego Segura ha advertido que en la colección hay nombres de artistas muy reconocidos a nivel mundial que se unen a otros más anónimos.
"A lo largo de todos estos años Ceuta, además, está generando un importante legado artístico ya que todo este material queda en propiedad de la Ciudad", ha añadido el artista.
La Junta prioriza en 17 países sus ayudas al desarrollo
Así, se reduce el número de países prioritarios, que en el primer programa ascendía a 41, diseñando ayudas de «mayor eficacia y calidad», orientadas por la concentración geográfica y sectorial.
El festival Mulafest convertirá Madrid en un foro del tatuaje con música de fondo
Pero también llevará el arte más tradicional al MULAFEST. Los asistentes podrán pintar palabras o mensajes en una nevera gigante de 30 metros que instalará el colectivo de ...
Joaquín Pixán: «Es para mí una gran responsabilidad ser la voz de la Galicia ancestral, de Rosalía»
Esta es la idea de Joaquín Pixán (Cangas del Narcea, 1950), el tenor asturiano que se decide a homenajear a la artista de Padrón musicando sus «Cantares gallegos» en el 150 ...
Como los puercoespines
RUBALCABA utilizó ayer la palabra para él nefanda: «Austeridad». Aunque se apresuró a matizarla con el adjetivo «inteligente». O sea, acepta la austeridad, pero sin exagerar. Mientras Rajoy, que ya ...
Morosidad y subvenciones, «desde ya»
Un comentario que Rajoy añadió para que se vea su significado: una notificación postal cuesta 2,55 euros; una notificación electrónica se queda en 0,19 euros.

