El Parlamento húngaro aprobó hoy un nuevo impuesto, a partir de julio, para las llamadas y mensajes de texto enviados por móvil, con el que espera recaudar entre 170 y 210 millones de euros en 2013.
La nueva carga se aplicará a las empresas de telecomunicaciones, por cada minuto iniciado de llamadas por móvil, así como por los mensajes de texto enviados, y será de 2 forintos (0,0067 euros).
El gobierno espera que este impuesto, que entrará en vigor el 1 de julio, genere unos ingresos de 100 millones de euros este año y entre 170 y 200 millones de euros en 2013 con el fin de contribuir a reducir el déficit fiscal por debajo del 3 %, como exige Bruselas.
El ministro de Economía húngaro, György Matolcsy había asegurado que este tributo debe ser pagado por los proveedores y no por los consumidores, pero estos temen que deban asumir este coste.
El segundo operador de servicios móviles de Hungría, Telenor ya anunció que cargará los gastos a los consumidores.
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