La realidad depende del cristal con el que se mire o, en este caso, del lápiz con el que se dibuje. Al menos eso es lo que debe pensar Iván Solbes, un ilustrador en paro que, para no perder su técnica y poder sortear la crisis se dedica a hacer retratos a personas que se encuentren en paro
Sin duda este es un negocio redondo para ambos: modelo en paro y artista en paro. «La idea de dibujar a un parado viene de ahí. Él posa para mi, yo tengo alguien a quien dibujar, mejoro mi técnica y esa persona tiene un retrato que lo puede usar para su currículum», explica el ilustrador.
«Sirve para tener un currículum distinto»
Álvaro -publicista y fotógrafo- o Rubén -maestro y músico-, son sólo dos ejemplos de la treintena de personas que han acudido a este ilustrador tras ver su anuncio en Facebook. «Vi la iniciativa de Iván, me llegó a través del boca a boca y dije “me encantaría que este tipo pudiera hacerme un dibujo”», determina Álvaro.
A su vez, además de ser una buena manera de ganarse la vida en tiempos de crisis, Iván afirma que «es una forma muy interesante de conocer la realidad que estamos viviendo ahora». Sin embargo, lo que más impresiona a este artista es una cosa por encima de todas: «Lo que más me gusta de todas las personas que he dibujado es que su situación les hace más fuertes y les anima a ir hacia delante»





