En principio los 50 elefantes indios sólo buscaban comida, pero atraídos por el olor a alcohol que provenía de una tienda se toparon con 18 barriles de licor y se los bebieron. Los paquidermos ingirieron casi 500 litros de bebida espiritosa, así es que poco después, ya borrachos como una cuba, se pusieron a destrozar todo lo que encontraban delante. Quienes salieron peor parados de la juerga fueron los habitantes de la localidad de Dumurkota.
La enloquecida manada se llevó por delante tres casas
«Por desgracia, estos animales viven muy cerca del ser humano y reconocen el olor del licor “Mahua”», afirma Asish Samanat, portavoz de la policía local. Samanat ha explicado que, al igual que los hombre, los paquidermos borrachos se comportan de una manera agresiva e irracional. Lo malo es que «son mucho, mucho más grandes», ha dicho.











