Elecciones EE.UU.

Elecciones EE.UU.

Obama estrena su nuevo mandato con un llamamiento urgente a la unidad

El presidente de EE.UU. necesita llegar a un rápido acuerdo con los republicanos sobre la reforma fiscal

Día 10/11/2012 - 03.29h

Barack Obama hizo una llamada a la unidad del país, sobre todo de la clase política, después de que las elecciones del martes reflejaran la gran polarización ideológica de Estados Unidos: él obtuvo 60 millones de votos y Mitt Romney 57,3 (50,3%-48,1%).

Su victoria -una reelección basada en la movilización por segunda vez de una amplia coalición social, con gran representación de minorías- fue clara en el reparto de los votos electorales: 332 frente a 206. Eso le fue posible gracias a que logró imponerse en todos los estados que realmente se disputaban ambos candidatos, por más que los tres clave-Ohio, Virginia y Florida- estuvieron cerca de ser conquistados por Romney.

«Estoy más determinado que nunca a entrar en la Casa Blanca para trabajar con los dos partidos sobre las reformas que necesita este país», dijo Obama en su discurso de proclamación de victoria ante los miles de seguidores que se habían congregado en Chicago.

Sus palabras tuvieron rápida respuesta de los republicanos. Tras revalidar su control en la Cámara de Representantes advirtieron al presidente, al que atribuyen parte del enconamiento del clima político, que no ha recibido un mandato popular para imponer su programa.

Los demócratas, que por su parte retuvieron la mayoría en el Senado, aplaudieron el gesto del presidente. En cualquier caso, la gravedad de la situación financiera estadounidense y algunas claves de la composición del voto en estas elecciones llevará a algunos intentos de consenso.

Descenso de la Bolsa

Wall Street acogió el resultado electoral y la reedición del bloqueo político en Washington con un descenso de la Bolsa, por la perspectiva de una falta de acuerdo sobre el «precipicio fiscal» de fin de año, cuando amplios recortes presupuestarios se aplicarán de forma indiscriminada si no se llega a unas reducciones del gasto pactadas.

Obama hizo historia hace cuatro años al convertirse en el primer presidente afroamericano del país y ahora ha superado el nada fácil reto de ser reelegido tras un mandato con claroscuros, derivados de una economía que aún está en proceso de recuperación y de incumplimientos de sus grandes promesas de 2008. Barack Obama venció el riesgo de la desmotivación de su electorado. El gran mérito de su campaña electoral es haber conseguido una parecida movilización a la que le llevó a la Casa Blanca.

Esa movilización explica que de los estados que logró sumar en 2008, esta vez solo haya perdido dos, Indiana y Carolina del Norte, que históricamente siempre votaban republicano. Le ha permitido salvar por la mínima Florida, donde obtuvo el 49,9% de los votos, frente al 49,3% de Romney (una diferencia provisional de 50.000 votos); y asegurarse un escaso margen en Ohio (50,1%-48,2%) y en Virgina (50,8%-57%), por mencionar los tres estados «swing» que repartían más número de votos electorales. Aunque al final no le hicieron falta, pues ganó también en los otros lugares en disputa: Colorado y Arizona (ambos gracias al voto hispano), Wisconsin y New Hampshire.

Romney solo logró ampliar la victoria de John McCain de hace cuatro años con la recuperación de los mencionados Indiana y Carolina del Norte, pero no tuvo éxito en su intento de última hora de dar la sorpresa en Pensilvania, Minesota y Michigan.

Esa reparto territorial de fuerzas y datos de las encuestas a pie de urna sobre la composición del electorado apuntan a tres claves de la victoria de Obama. Una es la renta política que en condados decisivos le ha supuesto su plan de rescate público de la industria de la automoción, con ayudas a General Motors y Chrysler. Eso explica su victoria en Ohio y Michigan.

Otra es el entendimiento logrado con la población hispana, que constituyó alrededor del 10% de los que emitieron su voto. Obama no cumplió en su primer mandato la promesa de reforma inmigratoria, pero supo aprobar a última hora una medida de consolación (desistir de la posibilidad de deportar a jóvenes llegados ilegamente con sus padres). Eso, junto la actitud severa de los republicanos en materia de inmigración, llevó a que el 70% de los hispanos votaran a Obama, tres puntos por encima de 2008. Romney obtuvo un 29%, la cifra más baja desde 1996. En el recuento quedó claro que este es el primer y urgente cambio que debe llevar a cabo el Partido Republicano si quiere ganar unas elecciones.

La tercera clave en la victoria de Obama es el huracán Sandy. El 42% de los votantes dijeron que la manera como el presidente gestionó la emergencia había sido un factor importante en su voto; de ellos, el 60% votó por el presidente.

Compartir

  • Compartir

publicidad
Comentarios:

Sigue ABC.es en...

BLOGS - Elecciones EE.UU. 2012

Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.