Cine

Cine / reportaje

10 iconos del erotismo en el cine

Día 19/10/2012 - 11.47h
Temas relacionados

La muerte de Sylvia Kristel invita a recordar un puñado de momentos y películas con los que la pantalla entró en ebullición

«Éxtasis» (1934). La hoy cándida escena de Hedy Lamarr corriendo como Dios la trajo al mundo por un bucólico lago organizó tal revuelo que la pobre actriz intentó hacerse con todas las copias del filme sin éxito. La broma le costó el matrimonio y casi la carrera. Riesgos de ser pionera.

«Belle de jour» (1967). Junto a Hitchcock, Buñuel elevó el fetichismo a categoría de arte, y demostró que a veces es más erótico ocultar que mostrar. Y si es en una cajita misteriosa, mucho mejor. Catherine Deneuve derritió pantallas y conciencias vestida hasta la barbilla.

«Vixen!» (1968). Russ Meyer supo aunar humor y glándulas mamarias con una serie de películas tan desenfadadas como populares en su época. Sus divas de pechos descomunales han hecho historia.

«El Decamerón» (1971). Un truco recurrente para deslizar cuerpos desnudos en acción es tirar de material clásico. Aunque hay formas y formas. La de Pasolini con los inmortales cuentos de Boccaccio, desde luego fue de las mejores. La alegría medieval, picaresca y en pelota picada.

«El último tango en París» (1972). Pocas veces el erotismo se volvió tan desesperado y animal como en esta amarga fábula de Bertolucci, con escenas tan recurrentes como la de Marlon Brando, Maria Schneider y un puñado de mantequilla multiusos.

«Portero de noche» (1973).Charlotte Rampling, levemente andrógina, y con gorra, fusta, tirantes y correajes nazis, también es otra de las imágenes imborrables del subgénero de «sexplotation militar», que tantas turbaciones ha provocado entre las mentes más retorcidillas.

«Emmanuelle» (1973). Seguramente la compra de sillones de mimbre se disparó al ver a la fallecida Sylvia Kristel ocuparlo derrochando sensualidad. La película en sí, como en muchos de estos casos, mejor dejarla en la estantería del VHS y quedarse con el recuerdo de su aroma.

«9 semanas y media» (1986). Después de que «El imperio de los sentidos» cruzara la peligrosa línea entre erotismo y pornografía, el puritanismo volvió a adueñarse de buena parte de las pantallas. Hasta que Adrian Lyne puso fin al «calentón», Kim Basinger y Mickey Rourke mediante, con esta macedonia algo pringosa que podría tener sus raíces en el clásico de culto de Nagisa Oshima. Solo podría.

«Instinto básico» (1992). Paul Verhoeven declinó en holandés la vieja máxima de «hagas lo que hagas, ponte bragas» (con perdón por la ordinariez). Sharon Stone, en su salsa, protagonizó el interrogatorio más famoso de la historia. Por su parte, Verhoeven echaría más carne al asador poco después en «Showgirls».

«Irreversible» (2002). Quizá la más polémica y desagradable de la lista, pero también la más impactante por culpa de una escena de violación agónica y brutal protagonizada por Monica Bellucci en un filme con ecos a Sade y Kubrick, según «Entertainment Weekly». Para ver con los ojos medio entornados.

Compartir

  • Compartir

Temas relacionados
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
El Prado rastrea en una exposición única las huellas del pintor que más ha influido en la pintura de los siglos XIX y XX
Cortos más vistos FIBABC 2014
«Project Shell»
«Project Shell»

Sigue ABC.es en...

Buscador de eventos
Búsqueda sencilla

Not Found


HTTP Error 404. The requested resource is not found.

Lo último...

Hoy en TV

Programación Televisión

Últimos vídeos

El FBI libera a 105 menores víctimas de explotación...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.