La entidad prescindirá del 50% de los empleados y de realizar nuevas inversiones en 2013
El actual Consejo de Administración de Caja Segovia, constituido en julio bajo la presidencia de Rafael Encinas, negociará con los antiguos directivos de la entidad la devolución de las cantidades percibidas en concepto de prejubilación, que en conjunto suman más de 32 millones de euros.
Los doce nuevos consejeros rechazan las altas cuantías asignadas y tratarán, por tanto, de que los altos cargos reconsideren su postura y, tomando como ejemplo casos de otros directivos y en base a criterios de solidaridad y sentido común, renuncien a toda o a parte de su indemnización. Por el momento, descartan emprender acciones judiciales, aunque confían en que las inspecciones de la Justicia tras las denuncias interpuestas por UPyD y el Ministerio Fiscal finalmente deriven en un beneficio a la entidad.
Caja Segovia, próxima a convertirse en fundación tras el traspaso del negocio financiero a Bankia, ha visto amenazada su viabilidad tras la deuda tributaria de 6,8 millones de euros que le ha obligado a hipotecar gran parte de su patrimonio, en el que figura su edificio más emblemático, el Torreón de Lozoya. Junto a éste se ofreció como garantía el Palacio de Villafáñez, el Salón de Actos, el 50 por ciento0 de una nave almacén ubicada en el Polígono de Hontoria y un local en la calle José Zorrilla en el que se alberga uno de sus centros Si@.
Además, se vio obligada a establecer un depósito en garantía de 370.000 euros para cubrir el 70 por ciento de la valoración. El préstamo, a diez años, supone un pago anual de 162.000 euros. Rafael Encinas, quien ofreció ayer, junto al director general de la entidad, Fernando Tapia, una rueda de prensa al término de la reunión del Consejo, indicó que en la sesión se acordó iniciar las acciones necesarias para reclamar la cuantía a Bankia, a la que traspasó todos sus activos y pasivos, o a terceros intervinientes, informa Ep.
Reorganizar la plantilla
El presidente explicó que la operación, derivada de un desarrollo urbanístico en Asturias, está ya siendo estudiada por los servicios jurídicos y ha garantizado que hay bastantes posibilidades de éxito en poder liberarse de la carga. Sin embargo, la falta de fondos ha llevado a acordar una reorganización de la plantilla, compuesta en la actualidad por 16 trabajadores. Previsiblemente, según estimó Encinas, se deberá prescindir del 50 por ciento de ellos, si bien dependerá de la actividad de la Caja y los posibles ingresos que genere la explotación de sus locales. En principio, ya se ha planteado la salida mediante bajas incentivadas de cinco empleados que «por torpeza», según Encinas.
«Falta de calor»
Otro asunto fue el establecimiento de un marco de colaboración con Bankia y su relación con el actual Consejo de Caja Segovia, que desde su constitución ha notado «falta de calor» por parte de la nacionalizada.






