El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha admitido su fracaso en su intento de llevar a cabo una reforma de la ley migratoria, tal y como prometió en la campaña electoral de 2008, al tiempo que se ha comprometido a subsanar su error si gana los comicios presidenciales del próximo 6 de noviembre.
«No se puede cambiar el Congreso desde dentro, pero se puede cambiar desde fuera»
Para conseguirlo, ha considerado que la presión de la opinión pública es un factor determinante. "No se puede cambiar el Congreso desde dentro, pero se puede cambiar desde fuera, así es como conseguimos la reforma sanitaria, porque movilizamos al pueblo estadounidense, le hicimos hablar", ha sostenido.
La oposición
El inquilino de la Casa Blanca ha explicado que no ha podido sacar adelante la reforma migratoria debido a la fuerte oposición del Partido Republicano, que ostenta la mayoría en la Cámara de Representantes y posee un gran número de escaños en el Senado, pese a la mayoría demócrata.
«Hemos sido incapaces de cambiar la opinión contraria del Congreso»
Sin embargo, los entrevistadores le han recordado que hasta las elecciones legislativas de 2010 el Partido Demócrata controlaba las dos cámaras del Congreso, por lo que podría haber aprobado la reforma migratoria en sus dos primeros años de mandato.
En respuesta, Obama ha indicado que en ese periodo estuvo centrado en superar la crisis económica. Además, ha apuntado que no se esperaba que en el transcurso de esos dos años "los republicanos que habían apoyado la reforma migratoria, de repente se distanciaran". "Asumo la responsabilidad por haber sido un ingenuo", ha dicho.
Últimos movimientos
Además, el presidente estadounidense ha recordado que, a pesar de la oposición en el Congreso, el pasado mes de junio emitió un decreto para que los cientos de miles de inmigrantes ilegales que llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad puedan conseguir un permiso de trabajo y evitar con ello la deportación.
«Tomamos esta medida porque no es justo que muchos jóvenes sean deportados»
"Tomamos esta medida porque no es posible pensar que es justo que muchos jóvenes sean deportados, después de vivir durante años en Estados Unidos", ha dicho, al tiempo que ha argumentado que en junio ya contaba con una amplia aceptación en la comunidad hispana.
Críticas de Romney
Por su parte, el candidato republicano, Mitt Romney, ya ha criticado a Obama por admitir el fracaso de la reforma migratoria. "El presidente ha vuelto a blandir la bandera de la derrota. Antes su lema era: 'Sí, podemos', ahora es: 'No, no podemos'", ha sostenido.
Las políticas migratorias son uno de los principales puntos de confrontación entre Obama y Romney
Romney tienen en contra que muchos líderes republicanos han abogado por endurecer las leyes migratorias, como en el estado de Arizona, donde se aprobó una norma para permitir que las fuerzas de seguridad exigieran identificarse a cualquier persona sospechosa de residir ilegalmente en el país.










