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No está conforme con la decisión de sus cuatro compañeros de la Sección Primera de lo Penal el magistrado Nicolás Poveda, que anunció un voto particular en el auto de libertad del juez Castro que rechaza el recurso de la Fiscalía de la Audiencia por la excarcelación del etarra Jesús María Uribetxeberria Bolinaga.
La discrepancia fundamental de Poveda respecto a la mayoría, que ha trascendido también esta mañana, se basa en que él no ve «peligro patente» para la vida del etarra, entendiendo «patente» como «próximo o inminente». Los magistrados Fernando Grande-Marlaska, Alfonso Guevara, Ramón Sáez Valcárcel y Javier Martínez Lázaro sostienen que Bolinaga tiene una enfermedad grave e incurable.
En este sentido, el magistrado discrepante subraya que «del examen detallado y pormenorizado del enfermo» ningún facultativo ha señalado que exista ese «riesgo de muerte patente».
La cuestión no es baladí, porque solo en el supuesto de «peligro inminente para la vida», el etarra en cuestión estaría exento de tener que arrepentirse o pedir perdón, requisitos que, por contra, sí son obligatorios cuando se trata una libertad condicional por «enfermedad grave e incurable», supuesto este último en el que, a juicio de Poveda, se puede enmarcar a Bolinaga.
Los cuatro jueces salen en defensa de la actuación de su compañero de Vigilancia Penitenciaria
En la resolución, los cuatro jueces salen en defensa de la actuación de su compañero de Vigilancia Penitenciaria, y niegan que José Luis Castro ocultara información alguna a la Fiscalía, ni sobre datos que constan en la causa ni sobre su visita al enfermo y a su equipo medico en el Hospital Donostia de San Sebatián.
La Sección confirmó la semana pasada la decisión tomada por el juez de Vigilancia Penitenciaria y aprobó la excarcelación del secuestrador de Ortega Lara y asesino de tres guardias civiles. Bolinaga inició el 10 de agosto una huelga de hambre para exigir su libertad. Un ayuno al que se unieron más de un centenar de presos etarras.






