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El acusado sostiene que quemó la copia de la denuncia de la Guardia Civil «por rabia»
El acusado de quemar varios terrenos en la localidad de Galapagar el 8 de agosto de 2009, hechos por los que el fiscal le pide cuatro años de cárcel y 2.800 euros de multa, ha negado los hechos afirmando que ese día solo estaba montando en bicicleta y si llevaba dos mecheros encima era porque fuma.
Así lo ha declarado Sergio S.R. en el primer día de juicio con jurado popular que se celebra esta semana en la sección 15 de la Audiencia Provincial de Madrid. «Vivo en una urbanización de La Navata (Galapagar), al borde del Parque Regional del Guadarrama, y ese día salí en bicicleta a despejarme y comprar tabaco», ha relatado el acusado, quien ha añadido que una patrulla de la Policía Municipal le interceptó en un momento dado y le registraron.
Ha reconocido que le encontraron dos mecheros, aunque uno no funcionaba, y que los llevaba en los bolsillos porque fuma. «No vi ningún incendio en la zona, solo me pareció oler como a barbacoa quemada», ha recordado Sergio, que ha dicho que tras prestar declaración los agentes le dijeron que si le volvían a ver por la zona le detendrían, por lo que decidió «por rabia», quemar la copia de la denuncia que le dieron.
Su defensa ha destacado que los incendios forestales son «una lacra clarísima en la sociedad» y que a su cliente, que no tiene ningún trastorno mental, nadie le vio prender fuegos, solamente ir en bicicleta aquél día con un mechero en la mano.
El fiscal de Medio Ambiente, César Estirado, que es el coordinador de la sección medioambiental del Ministerio Público en Madrid, sostiene que el supuesto pirómano, quemó siete terrenos y que poco después utilizó la copia de su declaración para iniciar un nuevo fuego en los pastos colindantes al cuartel de la Guardia Civil, sin llegar a causar daños apreciables.





