Cultura

Cine / entrevista

Colin Farrell: «Soy el mejor imitador de Schwarzenegger»

Día 14/09/2012 - 19.22h
Temas relacionados

El actor protagoniza el remake de «Desafío total», una de las películas de ciencia ficción más legendarias de los 90

La versatilidad de este irlandés de pura cepa está más que comprobada: puede pasar de ser un cantante country de la América Profunda en «Corazón rebelde» a protagonizar un intriga londinense en «El sueño de Casandra», o recrear al escritor italoamericano John Fante en «Pregúntale al viento», sin olvidar sus papeles más comerciales en «Alejandro Magno», «Daredevil», «Corrupción en Miami» o «Minority report». Ahora, se ha atrevido con el remake modernizado de uno de los mayores éxitos del cine de ciencia ficción de los 90, «Desafío total», ingeniosa fábula basada en un original de Philip K. Dick sobre una empresa que convierte los sueños en recuerdos reales. Incluso en esta entrevista, que tuvo lugar en la convención Comic Con de San Diego, Farrell consigue que se crucen y cortocircuiten la realidad virtual con la «real», ya que el mismísimo Arnold Schwarzenegger, protagonista del filme original, presentó «Los mercenarios 2» pocas horas antes y en el mismo lugar. ¿Casualidad?

—Parece que la sombra de Schwarzenegger le persigue. ¿Llegó a hablar con él para comentar la nueva versión de «Desafío total»?

— No, no me escribió, ni me llamó. Ni siquiera me mandó una paloma mensajera, nada (risas). Su teléfono todavía debe estar sonando con mis llamadas, ni siquiera atiende el contestador automático. Ya no sé qué hacer (le cuesta parar de reír).

—¿Pero usted trató de contactar con él y no le hizo ni caso?

—Eso mismo. Recuerdo que lo conocí hace algunos años atrás, en un acontecimiento deportivo, y es un hombre muy grande... En todos los sentidos. Confieso que he visto todas sus películas, desde «Perseguido» hasta «Danko: Calor rojo», que hizo con James Belushi. También «Depredador» y todas esas.

—¿Y es verdad que usted le imitaba constantemente en el estudio mientras rodaban la película?

— Por supuesto, de hecho yo soy el mejor imitador de Arnold Schwarzenegger; cuando hago sus gruñidos (entre risas, imita algunos sonidos con la voz de Schwarzenegger) realmente lo bordo. Pero solo eso, nunca uso ningún diálogo, únicamente fue una forma de divertirnos mientras hacíamos la película.

—¿Qué trae de nuevo esta versión? ¿En qué consiste el «Desafío total» del siglo XXI?

—Básicamente el armazón es parecido: se trata de alguien que cae en la cuenta de que todo lo que pensó que era verdadero, fue una mentira, una absoluta fabricación de la realidad virtual. Hay que tener en cuenta que el protagonista está maldecido por no tener pasado, ya que todos usamos nuestra memoria como un tablero de reflexión donde juzgamos donde estamos en el presente. Y, en cierto sentido, sin tener pasado ni memoria, cree que no es la persona que debería ser. Se siente como un náufrago en el océano con la falta completa de experiencia propia. Por eso, tuve que interpretar las dos caras de la moneda, pero al final de la película, ni siquiera yo sé cuál de los dos existe. Uy, perdón. ¿Qué dije? Borremos todo, no puedo contar el final (risas).

—¿Cómo fue el rodaje y la preparación de su papel? ¿Le exigió mucho físicamente?

—Sí, porque hacía seis o siete años que no rodaba una película con tanta demanda física como ésta. Y sabía que el rodaje iba a ser largo. Filmamos durante cinco o seis meses, donde tuve que correr, saltar, caerme, gritar, golpear... Y es lo que también me entusiasmo tanto de la película, porque hacía tiempo que no había hecho algo parecido.

—¿Qué diferencias hay entre trabajar en una superproducción como ésta, y en películas independientes estilo «Escondidos en Brujas», con la que ganó un Globo de Oro?

—Honestamente, me fascina el despliegue de juguetes y efectos especiales que conlleva rodar una película como «Desafío total». Pero, desde el punto de vista actoral, también honestamente, tengo que decir que mi trabajo aquí lo abordo igual que en las películas independientes, porque es el mismo, aunque con un poco más de exigencia física de por medio.

—¿Por qué cree que la ciencia ficción lo tiene tan difícil par ganar un Oscar a la mejor película, ni siquiera con «Avatar»?

—Supongo que estas cintas porque están diseñadas para entretener. Esa es su principal finalidad. Claro que también pueden motivar ciertos pensamientos o reflexiones, como la idea de que los seres humanos ya no tenemos demasiado control sobre nuestras vidas. Fíjate que continuamente se toman decisiones por nosotros, en parámetros dictados por la ley o la religión. Pero transmitir en la pantalla estos mensajes es complicado y secundario. Si no logramos entretenerte durante dos horas, no hicimos bien nuestro trabajo.

—La película se estrenó en pleno agosto en Estados Unidos. ¿Qué opina de que incluso en verano la competencia sea feroz, con títulos esperados como «El Caballero Oscuro: La leyenda renace» o «El legado de Bourne» pisándoles los talones?

—Hollywood es así, no se anda con chiquitas. Al menos, no tuvimos que competir directamente con «El legado de Bourne», ya que también se iba a estrenar el 3 de agosto y, en último momento, la movieron una semana. Soy una admirador de Jeremy (Renner) y de todas las películas de Bourne. Solo espero que mi película funcione bien, así de simple. Uno trata de no competir, pero los paralelismos son inevitables y hay que tomarlos en cuenta.

—Muchas veces ha hecho gala de su condición de irlandés. ¿Cuáles son las cualidades que mejor lo identifican con su país y nacionalidad?

—Todavía las estoy buscando, ni siquiera yo estoy seguro lo que significa ser irlandés. Si pudiera averiguarlo, ganaría una fortuna (risas).

—¿Tal vez la religión? ¿Es usted tan creyente como sus compatriotas?

—El tema de la fe es suficientemente... no quiero decir la palabra «tedioso», porque tampoco pretendo ofender a los miembros de mi familia, pero ciertamente la fe debería basarse en algo donde se cuestione constantemente el escepticismo. Eso sí, todos tenemos momentos de fe.

—¿Pero cree usted en conceptos como la culpa, los pecados, la vida después de la muerte y todo eso?

—¿Que si creo en la culpa y los pecados? Seguramente sí. ¿Realmente pienso que hay vida después de la muerte? Todavía es un fantasma para mí, nunca mejor dicho, pero es algo en lo que me gustaría creer.

Compartir

  • Compartir

Temas relacionados
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
N. PULIDO El Museo del Prado comienza un ambicioso proyecto de investigación de sus cartones para tapices con una innovadora muestra
Cortos más vistos FIBABC 2014
«Mi momento»
«Mi momento»

Sigue ABC.es en...

Buscador de eventos
Búsqueda sencilla

Not Found


HTTP Error 404. The requested resource is not found.

Lo último...

Hoy en TV

Programación Televisión

Últimos vídeos

El FBI libera a 105 menores víctimas de explotación...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.