En Vídeo
En imágenes
Gran corrida de rejoneo en la última de la feria de Valladolid. Se cortaron hasta diez orejas, algunas excesivas, pero, números aparte, los aficionados disfrutaron de lo lindo con los tres caballeros. Hermoso de Mendoza desorejó a sus dos enemigos. Alcanzó más nivel su actuación frente al buen primero, aunque el rejón cayó demasiado bajo. En cambio, mató por arriba al cuarto después de cuajar otra labor entonada pero de menor entidad porque el toro de la familia Capea -lidió un buen encierro con los tres hierros de la casa- tuvo menos motor.
Diego Ventura firmó lo mejor del triunfalista festejo en el tercero. Actuación rotunda, sin fisuras ni errores en la que demostró el gran momento que atraviesa ante un gran toro de Carmen Lorenzo. Especialmente con Nazarí y Califa puso la plaza en pie, en el galope a dos pistas. Clavó siempre arriba y al estribo, además mató de un rejón en todo lo alto. El presidente le concedió el doble premio, el festivo público solicitó un excesivo rabo que, con buen criterio, no concedió, pero al sevillano le sentó tan mal que se fue al centro del ruedo y allí dejó las orejas. Muchos -entre ellos el alcalde de la ciudad- entendió este feo gesto como una falta de respeto. También brilló con el flojo sexto en otra faena completa pero de menor nivel, que malogró con el rejón de muerte. En este sobresalió Pegaso, al que homenajeó en el propio ruedo y luego sacó en la vuelta al ruedo con la oreja que consiguió.
Andy Cartagena también estuvo a gran altura en sus dos toros. Oreja y dos orejas fue su balance.
El coso de Zorrilla se cubrió en menos de sus tres cuartas partes.







