En Vídeo
En imágenes
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner está decidida a crear la versión argentina de Hollywood en Buenos Aires. Con ese objetivo anuncio un proyecto cultural inmobiliario de capital mixto –Estado y privados– para desarrollar estudios, productoras o cualquier otra iniciativa vinculada al séptimo arte ya que, «Argentina es el cuarto exportador mundial de contenidos audiovisuales». La noticia fue aplaudida por los más de mil representantes del sector que asistieron como invitados al acto, oficial donde la jefa del Estado, además, equiparó, mediante un decreto, la industria audiovisual a cualquier otra de produccion, lo que implicaría gozar de una serie de beneficios fiscales.
El proyecto, según la presidenta, se extenderá sobre 190.000 metros cuadrados en la isla de Demarchi, en la conocida Costanera Sur, pegado a Puerto Madero, el barrio a orillas del rio de La Plata más caro de la ciudad. «No tenía utilidad», dijo la presidenta para referirse al enclave, sobre el que ahora resulta que no tendría todo el control que anunció.
Falta de apoyo
Desde el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires –opositor al nacional– salieron de inmediato a puntualizar y rebajar las expectativas creadas por Cristina Kirchner. La vice jefa, Maria Eugenia Vidal, aclaró que en esa zona no se puede construir nada sin la autorización de la administración local y que ésta se opone al proyecto porque ya hay uno real en Chacarita, Palermo y otros barrios colindantes. Vidal también le recordó a Fernandez de Kirchner que el polo audiovisual, con toda su amplitud, y su tratamiento como industria propia es un hecho en la ciudad desde hace años. «Deberian haberla avisado», dijo esta mañana con ironía.
La presidenta no parecía conocer esos detalles cuando realizó el anuncio inmobiliario que obligaría a trasladar, entre otras empresas, la formidable sede de Ypf. «Amo construir, debo ser la reencarnación de un gran arquitecto egipcio», manifestó ayer durante su intervención, donde estuvo acompañada, entre otros, de Axel Kicillof, el ideólogo de la expropiación de Ypf a Repsol. En su alocución, la mujer que encarna un Gobierno que se define como «nacional y popular» y acostumbra a repartir estopa a la cultura estadounidense, le reconoció a Hollywood un éxito que quiere para su país: «Pretendemos que los valores de los argentinos tengan ese desarrollo». Finalmente, se animo a invitar a la inversión privada: «Los "bussines" (negocios) son complejos y exigen financiamiento, instrumentos de dinero». Dicho esto, la cuestión hoy es si podrá hacer esos «business» sin contar con Mauricio Macri, el jefe de Gobierno de la ciudad, al que no recibe y cuya Administración tiene la llave para el nuevo Hollywood argentino.






