En Vídeo
En imágenes
«Es un día durísimo, los sentimientos se ponen a flor de piel, las madres y los padres sobre todo están inconsolables… Volver al lugar donde se estrelló el avión con el calor que hace, pensar lo que debieron sufrir cuando abrieron los ojos después de que se estrellara…». Así ha relatado en el programa de ABC Punto Radio «El contrapunto», con Pepa Sastre, la presidenta de la Asociación de Afectados del vuelo JK-5022 de Spanair, Pilar Vera, el calvario que supone para ellos cada 20 de agosto desde el fatídico accidente en 2008.
Afirma que este año, «al menos hemos tenido el consuelo del anuncio de la ministra de fomento que ha hecho más liviana la carga», porque en su lucha por que se investigue hasta el final, se han topado con una instrucción cerrada sin atender los peritos presentados por la asociación ni las seis imputaciones que reclamaban a directivos de Spanair y responsables de Barajas. En esa pugna, el anuncio de la ampliación de miembros de la comisión de investigación de accidentes para mejorar su capacidad de funcionamiento «es un paso, por algo se empieza, esperemos que sea el primero de muchos por venir».
Entre los cambios que reclaman, un estatuto de la víctima que proteja a las familias en tragedias similares, «que impida que hasta pasados 45 días ningún profesional del tipo que sea se acerque a una familia para captarla como cliente, porque esa persona en esas circunstancias brutales, emocionales, no es capaz de decidir qué es mejor para sus intereses».
Sobre el accidente, sostienen que fue «un fallo del sistema, no se puede decir que porque se ha presentado con premura de tiempo no se inspecciona un avión para ver si está en condiciones. Este avión llevaba dos semanas dando averías, fue forzar la máquina». Y sobre la gestión del trato a las víctimas en los duros momentos de reconocimiento de los restos, tilda el dispositivo montado en IFEMA de «maltrato psicológico, estamos tan marcados por eso que hemos intentado que el gobierno no permita que eso vuelva a ocurrir».






