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La apertura de la nueva terminal del aeropuerto de Lavacolla ha dejado al descubierto un negocio incipiente, el de los aparcamientos próximos a las terminales de los principales aeródromos, que en pocos meses ha transformado el paisaje de la zona. Lo que antes eran parcelas sin utilidad o solares alejados del núcleo urbano se han convertido ahora en garajes que guardan los vehículos de los visitantes durante el tiempo que dura su viaje. Sus llamativos rótulos los hacen visibles desde las carreteras de acceso a la terminal y sus atractivas ofertas dan cuenta de una guerra de precios que amenaza con recrudecerse.
Y es que los gestores de la concesionaria Empark, conscientes de las necesidades de los pasajeros, han decidido darle uso a la antigua terminal compostelana convirtiéndola en un aparcamiento anexo a las nuevas instalaciones. Este nuevo servicio, denominado «Valet Joven» y que entró en funcionamiento ayer viernes, ofrece a los viajeros las tarifas más baratas de toda la ciudad. En concreto, 3 euros al día. El objetivo, según reconocen fuentes de Aena, es captar a los pasajeros que suelen pedir a sus familiares o amigos que los acerquen al aeropuerto y a aquellos que utilizan el autobús «aunque vayan cargados de maletas», explican.
Depositar el vehículo en uno de estos guardaderos fluctúa entre los 20,50 euros por seis días de la nueva tarifa «Valet Joven» y los 68 del parking oficial del aeropuerto. Entre medias, otras compañías como «Parking Santiago» o «Parking Lavacolla» -no dependientes del operador aeroportuario- ofrecen precios medios y accesibles, entre los 27 y los 38 euros por semana.
Con todas las comodidades
Todos estos garajes se localizan en las proximidades de la terminal, uno de los extremos más valorados por los usuarios y el principal reclamo de estas empresas. «Parking situado a 10 minutos andando del aeropuerto» o «Aparcamiento de bajo coste a solo 600 metros de la terminal» son algunas de las frases que acompañan sus ofertas. Las facilidades que ofrecen a los viajeros -abiertos las 24 horas, traslados al aeropuerto e incluso lavados gratuitos- explican su éxito entre el público.
En la mayoría de los casos, incluido el aparcamiento alojado en la vieja terminal y con capacidad para 150 coches, es preciso realizar una reserva previa a través de Internet. El operador de parking se encarga generalmente de dejar y recoger a los clientes en el aeropuerto y en algunos casos incluso llegan a confirmar la reserva vía correo electrónico o mensaje de texto al dispositivo móvil del cliente.
Siguiendo la estela de Lavacolla, por el que el pasado mes de julio pasaron 226.304 viajeros, los aeródromos de Vigo y La Coruña también viven su particular batalla. En el caso de Peinador, las tarifas semanales de parking varían entre los 34 y los 43 euros, con un tiempo de traslado a la terminal que ronda los diez minutos y las mismas comodidades que se ofertan en la capital gallega.
En Alvedro la competencia es menor -el número de visitantes anuales de este aeropuerto se aproxima al millón, frente a los dos millones y medio de Lavacolla- y la tarifa media de los aparcamientos ronda los 50 euros por seis días en empresas independientes y los 70 en el parking dependiente de Aena. Unos 15 euros más que en Vigo y 30 más que en algunos de los garajes de Santiago. En este sentido, fuentes de la operadora aeroportuaria explicaron a ABC que las tarifas de sus aparcamientos «no son estándares para todo el territorio nacional», por lo que los precios pueden oscilar bastante. El caso de los aeródromos gallegos es un buen ejemplo de ello.
Easyjet abandona La Coruña
Por su parte, la compañía aérea EasyJet anunció ayer viernes que suprimirá la ruta que enlazaba La Coruña con Madrid, reabierta el pasado mes de mayo a causa de la reestructutación de sus operaciones en España. La conexión entre Madrid y la ciudad herculina se mantendrá hasta el próximo mes de diciembre.






