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La película de animación de la semana cuenta la historia de un pirata tierno y patoso al que pone voz José Coronado
La historia de la animación "cuadro a cuadro", del "stop-motion" en inglés, es casi tan vieja como el propio cine. Pioneros como Georges Méliès o el español Segundo de Chomón -en su película 'El hotel eléctrico', de 1908- descubrieron, ya a comienzos del siglo XX, que si filmaban objetos inanimados e iban variando muy ligeramente su posición podían crear la ilusión del movimiento. De hecho, era muy común en aquellas primeras producciones utilizar la técnica para simular la presencia de la magia, con objetos que aparecían y desaparecían de la pantalla. Dos de las bisnietas de aquellas películas llegan este mes de agosto a la cartelera española. La semana que viene lo hará 'El alucinante mundo de Norman', la historia de un niño que tiene la extraña capacidad de hablar con los muertos [esto nos suena de algo], y hoy mismo se estrena '¡Piratas!'. Es una nueva colaboración entre el estudio de animación Aardman y Sony Pictures, que ya habían trabajado juntos en 'Arthur Christmas', nominada a un Globo de Oro.
'¡Piratas!' cuenta la historia de un temible bucanero... que de temible tiene solo el adjetivo. El personaje al que presta su voz Hugh Grant en la versión inglesa -y José Coronado en la española- es refinado, educado en la mesa y cariñoso tanto con su tripulación -con el futbolista Andrés Iniesta como doblador de uno de los piratas- y con el dodo que mantiene como mascota. Cuando el Capitán Pirata se echa a los mares para conseguir su más ansiado trofeo, el de Pirata del Año, se topa con la goleta de un científico inglés -un tal Charles Darwin-, que queda absolutamente prendado del pájaro. Así, Darwin engaña a la tripulación para que lo lleven hasta Londres y así vencer en un concurso de descubrimientos científicos gracias al dodo. Es la trama inicial de una película que incluso nos presenta a la reina Victoria como una sanguinaria cazadora de animales exóticos, y que fue rodada con una mezcla del "stop-motion" tradicional, con marionetas de todos los personajes y escenarios, y con efectos especiales de naturaleza digital, como los que permiten el movimiento del mar.
El guión de la película es del británico Gideon Defoe, autor del libro original en el que está basada la historia. El escritor no tenía ningún tipo de experiencia en las películas de animación, y por eso incluyó escenas con batallas multitudinarias en su libreto... que generaron más de un dolor de cabeza entre los animadores de Aardman. Para su primera película "cuadro a cuadro" en 3D, la compañía ha utilizado 70 marionetas, con más de 140 pares de pestañas solo para la tripulación protagonista, y la friolera de 6.818 bocas diferentes. La razón es que el equipo de animación -integrado por cientos de personas- utilizó un 'sistema de reemplazo de bocas', es decir, creaban por ordenador la boca de cada personaje pronunciando una vocal o un fonema determinado, después se imprimían y se colocaban sobre la marioneta según el fotograma que hubiese que rodar. La reina Victoria fue la más problemática... porque hubo que aplicar el pintalabios, una por una, sobre todas sus bocas digitales.





