Llegó a la selección brasileña y revolucionó su idiosincrasia de juego. Disciplina táctica, equilibrio con dos pivotes en la media, el juego de conjunto por encima de las individualidades. Solo Neymar tiene libertad de acción. Un sector de la prensa y del país está en contra de su idea. Mano Menezes afirma que si desean ver triunfar a Brasil, será con un sistema que compita con el fútbol europeo. Ya no se gana con los regates geniales de un futbolista. Hay que defender y no dejar moverse al contrario.
Sus enemigos le estaban esperando. Una derrota en los Juegos podría significar su destitución. La llegada a la final ha sido su contestación en el campo. De palabra ha respondido con elegancia: "Estamos en la final por méritos. Hemos llegado con dificultades. También las ha pasado México. Nosotros tenemos puntos débiles, claro que sí, es un equipo en formación. En la victoria también hay que hacer una lectura correcta, porque una lectura errada lleva al fracaso después. Y nosotros la hacemos".
Si conquista el oro, silenciará a muchos adversarios. y potenciará su futuro como responsable de la Brasil que organizará la Copa Confederaciones 2013 y el Mundial 2014. Quita hierro a sus críticos. "En Brasil siempre hay polémica, vivimos con ella sin problema. Lo lleva esta camiseta. Los jugadores lo tienen asumido".




