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«Biscotto». ¿Les suena? En los últimos tiempos el dichoso término progresa meteóricamente dentro del siempre complicado ámbito mediático. Sus coletazos llegaron a nuestro país en forma de acusaciones sobre el ficticio arreglo que españoles y croatas habían previsto para dejar fuera a la «Azurra» de la pasada Eurocopa. Nada más lejos de la realidad. El gol de Jesús Navas mandaba para casa a los balcánicos y otorgaba el pase a unos desconfiados italianos.
Pero volvamos al «biscotto». Palabra que por desgracia truena más de la cuenta en la jerga futbolística. Originaria de Italia, no rinde justicia al refrán «es de bien nacido ser agradecido». A menudo, la expresión sacude con fuerza el país. Más concretamente a una Serie A inundada de aguas turbias vinculadas a las dudas sobre la limpieza de su campeonato.
Aparte del técnico italiano, otras 19 personas resultaron implicadas
Al técnico se le acusa de una omisión de denuncia, cuando en su etapa como entrenador del Siena pudo tener conocimiento del amaño de un partido que enfrentaba a su anterior equipo contra el Novara. El encuentro disputado el 1 de mayo de 2011, correspondiente a la Serie B, terminó 2-2. Meses más tarde, la Comisión de Disciplina de la Federación Italiana dictaba que en dicho partido se produjeron una serie de actos ilícitos deportivos.
La resolución del caso está prevista que salga entre el 8 y el 9 de agosto. Sin embargo, el principal diario deportivo italiano, La Gazzetta dello Sport, anuncia en portada la condena que recibirá el entrenador juventino: 10 meses de inhabilitación. «Se oye en la sociedad que Antonio es intocable, pero hay una grieta», viene a decir el titular. En otro orden de cosas, el periódico también adelanta que los otros dos jugadores de la Juve imputados en la trama, Simone Pepe y Bonucci, saldrán absueltos.
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«Déjà vu» en el Calcio
En el año 2005, el fútbol italiano ya se vió salpicado por un escándalo de fraude arbitral que acarreó severas consecuencias. La más grave dio con los huesos de la Juventus en la Serie B. Algó insólito. Aquel caso fue bautizado como el «Moggigate» en referencia a Luciano Moggi (Director general del club), principal responsable de la trama.






