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No es habitual que un político cambie su agenda, aunque sí lo hizo ayer la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, que prácticamente sola -no estuvo acompañada por ningún miembro de su Gobierno-, y sin avisar, al menos a la prensa, se dedique a recorrer algunas explotaciones agrarias de la región.
Cospedal dedicó ayer la jornada a conocer algunas empresas agrarias regentadas por jóvenes emprendedores de la región, en este caso en Ciudad Real. Apoyada en una muleta, ya que se encuentra convalenciente de un esguince de tobillo que sufrió el pasado 2 de agosto, cuando visitó la comarca del Alto Tajo afectada por un incendio, recorrió la finca «Las Casillas», dedicada al cultivo del viñedo y después se desplazó a las Bodegas Anhelo.
En «Las Casillas», en la carretera de Moral de Calatrava a Santa Cruz de Mudela, Cospedal conoció de la mano de su joven propietaria, Mónica Sobrino, las últimas hectáreas plantadas de viñedo, gracias al Plan de Reestructuración, por el que la región obtuvo 84 millones de euros del Ministerio de Agricultura. Sobrino valoró el Plan de Internacionalización, pues le permitirá que sus vinos -que ya están presentes en Francia, Japón, Estados Unidos o Gran Bretaña-, lleguen a otros países. Cospedal también pudo comprobar la balsa de regulación de agua que utilizan los agricultores de la zona para el riego de los campos.
Posteriormente, la presidenta regional se desplazó a las Bodegas Anhelo, situadas también en la carretera de Moral a Santa Cruz de Mudela, donde su propietario, Joaquín Sánchez Delgado, de 25 años, comenzó a trabajar en la campaña 2011-2012 con el proyecto. El joven emprendedor indicó a Cospedal que actualmente trabaja con el objetivo de expandir sus vinos a países como República Checa, Colombia, México o China.
En esta bodega, la presidenta concluyó la jornada almorzando con un grupo de agricultores de la comarca. Y por la tarde realizó algunas compras, ya que se la vio en un conocido establecimiento de moda en Ciudad Real.








