Ya lo había advertido en su último manifiesto, el segundo conocido de la banda terrorista gallega. En el documento, fechado el pasado 3 de octubre, el grupo independentista anunciaba un paso al frente en la «auto-defensa más pro-activa» y hacía un llamamiento general a «recuperar la iniciativa y el terreno perdido a favor de los enemigos». Tras atentar el pasado mes junio contra la sede del PP en Ribadumia (Pontevedra), en la madrugada de ayer su objetivo era bien distinto. Hasta dos artefactos explosivos se encontró la Policía Nacional en el monte Sampaio, en Vigo, según han informado fuentes de la investigación.
Los artefactos eran caseros, cócteles molotov de baja intensidad
El autodenominado «brazo armado del pueblo», al que se le atribuyen diversas acciones similares, ha reivindicado la autoría de este hecho en un comunicado remitido a diversos medios de comunicación, la Policía y otras entidades.
Los errores y los fallos han sido una constante en sus últimos atentados
Al lugar se desplazaron unidades de la Policía Nacional y de la Policía Local, junto a unidades de los bomberos de Vigo e incluso fue alertado el 061 por si fuese necesaria su participación.
Los errores y los fallos han sido una constante en las últimas apariciones de RG en Galicia —caso de la olla explosiva de Meis que no llegó a estallar porque el temporizador estaba mal colocado o del reciente atentado en Ribadumia—, lo que hace pensar a los investigadores en dos grupos bien definidos dentro de la propia organización.
Resistencia Galega advierte en el comunicado remitido en la tarde de ayer de que seguirá «con las acciones armadas»contra empresas, instituciones o personas«que beneficien el expolio y la destrucción» de Galicia.
En una operación policial realizada en noviembre y diciembre pasados coordinada por la Audiencia Nacional fueron detenidas seis personas en Vigo, Santiago y Lugo acusadas de pertenecer a este grupo independentista, de las que cuatro ingresaron en prisión y dos fueron puestas en libertad.





