Estados Unidos amarró el primer puesto del Grupo A ante una notable Argentina (97-126) gracias a Kevin Durant, autor de 28 puntos (ocho triples), que rompió en el tercer cuarto un hasta entonces soberano partido donde los dos equipos jugaron de tú a tú durante los primeros 25 minutos. El fabuloso primer cuarto fue testigo de diez triples, siete de ellos obra de los norteamericanos. Ambos equipos se liaron a cañonazos entre Durant (3/3) y Paul (2/2) por un lado y las canastas de un Ginóbili inmaculado y un Delfino absolutamente desatado.
EE.UU. anotó un total de 20 triples en 39 intentos
La igualdad se mantuvo a lo largo del segundo cuarto (48-47, 55-54) debido a la permisividad defensiva de los vigentes campeones olímpicos y a pesar de que Julio César Lamas dio minutos a sus jugadores de banquillo como Hernán Jasen, Federico Kammerichs o Juan Pedro Gutiérrez. Sólo la intensidad de Kevin Love y Andre Iguodala en la zona marcaba el camino para Estados Unidos, que debía hacer frente al perfecto porcentaje desde la línea de tiros libres de su rival (14/14).
Las temibles picaduras de «Durantula»
Un triple de Durant -no podía ser de otra manera- dio a los de la barras y las estrellas una ventaja cómoda (62-70) en el arranque del tercer cuarto y James aprovechó para imponer su dominio y conseguir que, por primera vez, su equipo jugara cómodo. Llegaron así los contraataques fulgurantes de los estadounidenses mientras la estrella de los Thunder seguía poniéndose las botas y picándose de paso con Luis Scola (68-85). El show de Durant alcanzó su cenit con otro lanzamiento exterior -su octavo triple-, que abría las puertas a los 20 puntos de ventaja para los suyos (74-94).
Al último cuarto se llegó con 76-102 en el marcador y una polémica acción defensiva de Argentina, en concreto de Campazzo, afeada por los jugadores estadounidenses. Esa jugada envalentonó a los norteamericanos y así llegó un mate de Westbrook con dedicatoria a Gutiérrez, gesto que le valió una técnica al director de juego de los Thunder. Con todo ya prácticamente resuelto (91-118), «Coach K» puso sobre la pista a Anthony Davis, número uno del «draft» -sorteo universitario-, y los suyos se limitaron a cumplir con el expediente en los últimos compases.




