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El Tribunal Constitucional rumano ha solicitado protección al Consejo de Europa, ante la «tremenda» presión política que sufre por la decisión que debe tomar sobre la validez o no del referéndum para expulsar del poder al suspendido presidente Traian Basescu, según ha indicado un representante del Consejo citado por la agencia Reuters. El primer ministro socialista, Victor Ponta, de la Unión Liberal Social (USL), trata de echar de la presidencia del país al conservador Basescu, a quien acusa de abuso de poder para bloquear la aprobación de leyes, pero la Unión Europea considera que algunas de las decisiones del Gobierno no son propias de un sistema democrático.
La consulta sobre la permanencia de Basescu en la presidencia se celebró finalmente el pasado 29 de julio, con un 88% de votantes situándose a favor de la salida del mandatario. Sin embargo, la baja participación, inferior al 50%, invalidaría el resultado. Es sobre eso, precisamente, sobre lo debía pronunciarse el Constitucional, que anunció que aplazaba su decisión hasta el próximo 31 de agosto.
«Me resulta sorprendente, incluso chocante, que por segunda vez en un corto espacio de tiempo el Tribunal Constitucional de un país miembro del Consejo de Europa y de la Unión Europea se vea en la obligación de acudir a la Comisión Venecia [el órgano asesor del Consejo en asuntos constitucionales] para proteger su independencia», explicó este martes Gianni Buquicchio, presidente de la citada comisión, que no precisó cuál sería su respuesta.
El Gobierno rumano ha respondido hasta ahora a las quejas de la UE garantizando la independencia del alto tribunal, aunque antes de la votación del día 29 Ponta trató de recortar los poderes del Constitucional y amenazó con sustituir a varios de sus magistrados. Solo la presión conjunta de la Comisión Europea, Estados Unidos y Alemania consiguieron que abandonase esa idea. La tensión política en Rumanía, cuya entrada en la UE fue aprobada en 2007, ha llevado a su moneda (el leu) a mínimos históricos y podría perjudicar aún más la ya maltrecha economía del país.










