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Los trabajadores de Uminsa acuerdan regresar a los tajos, aunque ya amenazan con otra huelga
El final del encierro en el pozo Santa Cruz y la vuelta de los trabajadores de Unión Minera del Norte (Uminsa) a los tajos supone el final, de hecho, del último episodio que coleaba en el largo conflicto vivido durante esos meses en el sector del carbón español.
Los empleados de la primera compañía privada productora de carbón en España han sido los últimos en abandonar la huelga mantenida durante los últimos 78 días. Lo decidieron ayer, no sin discusiones y momentos de tensión, y después de que sus compañeros del resto de las minas volvieran a los tajos. Ellos, precisamente, fueron quienes encendieron la llama de la lucha minera, con el inicio de aquel encierro bajo la tierra, en el que primero participaron ocho trabajadores, que luego se quedaron en siete, y que se prolongó durante 52 días. Inmediatamente, el 11 de julio, fueron relevados por los otros cinco compañeros que salían ayer.
A partir de hoy, se producirá la vuelta a la normalidad «relativa» en las explotaciones de Uminsa, que dan trabajo a casi medio millar de personas en Alinos, Santa Cruz del Sil, Salgueiro y el cielo abierto de la Gran Corta de Fabero. Los mineros se unirán a los compañeros del resto de España que se reincorporaron al tajo el pasado viernes, y a los bercianos, que lo hicieron ayer sin incidencias.
En todo caso, la conclusión de estas movilizaciones en la minería del carbón es sólo aparente. Los sindicatos mantienen su amenaza de seguir «plantando cara» al Ministerio de Industria, en protesta contra los recortes aplicados en el Plan del Carbón que estaba firmado y que suponen una rebaja del 63 por ciento de los fondos al mineral negro en los Presupuestos del Estado para este año.
Las acciones de fuerza se reanudarán a partir de septiembre. Hasta entonces, se puede hablar de un compás de espera. Eso sí, una espera tan tensa que en cualquier momento podría romperse. En ese caso, las consecuencias son difíciles de calcular.
Y es que los trabajadores de Uminsa Bierzo acordaron su regreso a la mina con la intención de convocar una «nueva huelga» que podría iniciarse tras un período de «cinco días, que es el plazo legal establecido para poder hacerlo», tal y como indicó el miembro del Comité Intercentros de Uminsa, Santiago Rodríguez. Esta propuesta será la que hoy intentarán trasladar los miembros del Comité a los directivos de Uminsa en una nueva reunión que ya han solicitado.
«Pérdida económica»
Los motivos de este nuevo paro no son otros que la falta de «garantías» en su vuelta al tajo, ya que los trabajadores no tienen asegurado su empleo hasta final de año ni las condiciones laborales que mantenían hasta el momento. A esto se suma el anuncio de Uminsa de «modificar los turnos» de los mineros de los cielos abiertos, según confirmó el presidente del Comité Intercentros de la empresa, Guillermo Sánchez. Una medida que se traducirá, según dijo, en una «pérdida económica» que valoró en «unos 200 euros al mes» para cada trabajador. Una nueva «situación» contra la que ayer se mostraron dispuestos a protestar con una nueva huelga.
Del mismo modo, los representantes del Comité Intercentros de Uminsa mostraron sus «dudas» por el levantamiento de la huelga anunciada a nivel nacional por los sindicatos y lamentaron haberse quedado «solos» en la lucha por la defensa del sector del carbón y de su puesto de trabajo. Pese a esto, anunciaron su intención de seguir batallando porque, según recordaron, que «siempre hemos sido un sector bien organizado, sabemos cómo luchar, porque ya nos ha tocado muchas veces y esta no va a ser la última».






