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Los restos mortales de Alberto Guisado Majano ya descansan en el cementerio municipal de Villasequilla. Poco antes de las 10 de la mañana el féretro era trasladado a hombros por miembros de la Unidad Militar de Emergencias y compañeros del fallecido desde el tanatorio de la localidad toledana hasta la Iglesia de Santa Magdalena, donde se celebró el funeral. Varios centenares de militares, además de muchos vecinos, abarrotaron el templo hasta tal punto que se quedó pequeño. Los que no pudieron entrar se quedaron afuera, en una Plaza Mayor que a pesar de estar llena de gente registró un emotivo silencio durante todo el acto.
Mientras, dentro de la Iglesia y antes de que empezara la misa por el difunto, el director general de Protección y Emergencias, Juan Díaz Cruz, impuso sobre el féretro cubierto por la bandera española la Medalla de oro al Mérito de Protección Civil. El distintivo, que fue dado a título póstumo y firmado por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, reconoce la labor del cabo Guisado Majano "en atención a los relevantes méritos contraídos". Posteriormente, se ofició la ceremonia por el capellán de la UME, José Obrador, y el párroco de Villasequilla, Pepe Moreno. A su finalización, los militares entonaron el himno "La muerte no es el final", lo que arrancó un espontáneo aplauso cargado de emoción. La viuda, que es una de los 650 trabajadores que se han visto afectados por el cierre de Teletech, recibió el cariño y la compañía de muchos de sus compañeros de trabajo. Por parte de Castilla-La Mancha acudieron el consejero de Hacienda, Arturo Romaní, y el delegado del Gobierno regional en la provincia de Toledo, Fernando Jou.
Después de la misa, todos los asistentes se desplazaron al cementerio municipal, donde se dio sepultura al cuerpo de Alberto Guisado Majano. A la salida del campo santo, varios familiares expresaron entre lágrimas su gratitud a los militares, los vecinos y los amigos del cabo por el apoyo en un día tan triste para Villasequilla. Por su parte, la alcaldesa del municipio, Elena Fernández, atendió a los medios de comunicación para decir como "todo el pueblo se ha volcado con Alberto". A su vez, la edil ya ha dictado el decreto para iniciar el expediente que nombrará a Alberto Guisado Majano «Hijo Predilecto» de Villasequilla.
El cabo falleció el pasado sábado por la tarde después de sufrir un accidente con un camión en la sierra de Gata (Cáceres), donde se encontraba participando en las labores de extinción del incendio originado en la zona. El suceso ocurrió en un paraje abrupto conocido como Cruz de Piedra, cuando el camión en que viajaba Guisado Majano junto a otros militares volcó y se deslizó por una ladera de unos 300 metros. El cabo fue el unico fallecido, aunque otro de los militares que se vio implicado en el accidente se encuentra aún ingresado en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz y su pronóstico es «reservado».
Funeral en Torrejón
En la jornada del domingo, el furgón fúnebre se desplazó desde el Instituto Anatómico Forense de Cáceres, donde se practicó la autopsia al cádaver, hasta el Cuartel General de la UME en Torrejón de Ardoz (Madrid). Allí se instaló la capilla ardiente de Guisado Majano y posteriormente, en torno a las 19 horas, dio comienzo en la base militar un funeral marcado por el dolor.
Al aparecer el féretro en el patio del cuartel, la esposa del cabo no pudo contener las lágrimas. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, impuso al fallecido la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo, en reconocimiento a su labor. A su vez, el jefe de la UME, teniente general José Emilio Roldán, entregó a la viuda la medalla, la bandera plegada y la boina amarilla de su marido. Al acto también asistió el Jefe del Estado Mayor, almirante Fernando García Sánchez, así como los mandos de los tres Ejércitos. Una vez concluido el funeral, el féretro con los restos mortales del cabo viajó hasta Villasequilla, localidad en la que a partir de hoy descansará para siempre.
Desde que se conociera el sábado la noticia del fatal accidente, los pésames y las muestras de cariño hacia la familia del fallecido no han dejado de sucederse. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, envió ayer un telegrama a la viuda del cabo primero en el que transmitió «en nombre del Gobierno de España» y en el suyo propio su «más sincero pésame por el fallecimiento de su querido esposo, Alberto, quien ofreció su vida en tristes circunstancias al servicio de los demás».
La presidenta regional, María Dolores de Cospedal, quien también envió a la viuda una nota, y el alcalde de Toledo y secretario general del PSOE en Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, mostraron igualmente sus condolencias a la familia del fallecido.
El cabo primero llevaba destinado en el I Batallón de Intervención en Emeregencias de Madrid desde el 21 de marzo de 2007.









