Antes o después, la mayoría de los niños cogen cosas sin pedirlas. Pero los robos, indican los expertos, hay que tratarlos de forma firme y clara aunque tu hijo sea muy pequeño. «Lo malo de robar es que es uno de los pocos comportamientos que da una recomenpensa de forma inmediata. Eso hace que sea muy probable que suceda de nuevo, a pesar de que le cojan. La razón más corriente para robar es que existe una oportunidad y es posible hacerlo impunemente», explica John Pearce, autor del libro «Berrinches, enfados y pataletas», de la editorial Paidós. El escritor, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nottingham, advierte de que puede haber posibles causas subyacentes, como que no hayamos dejado bien claro que coger cosas sin permiso esté mal, o que nuestro hijo haya salido impune en ocasiones anteriores, entre otras cosas, pero que esto no es óbice para que no actuemos de forma contundente. Estos son, a su juicio, los tres pasos importantes que dar para tratar este asunto de forma efectiva:
1) Prevención: Esto implica guardar el dinero lejos de la vista del niño e incluso bajo llave si fuera necesario. Sólo es razonable que deje el dinero en cualquier sitio si sabe que tu hijo no roba.
2) Detección: Es importante que tenga un sistema para comprobar si su hijo ha robado y saberlo. Esto puede significar contar el dinero que lleva en el bolso o en el bolsillo y controlar las cosas de su hijo de forma que se de cuenta de cualquier cosa nueva que aparezca sin explicación. No se sienta culpable por controlar las pertenencias de su hijo, porque no es razonable confiar en alguien que roba.
3) Restitución: Restituir implica poner las cosas en su sitio. Así que lo que haya cogido se tiene que devolver con una disculpa. Si ha robado 50 céntimos de euro, tiene que devolver 50 céntimos de euro. Si ha robado un juguete, tiene que devolver un juguete. Si ha cogido algo, pero lo ha perdido o está usado, debería volver algo que valga lo mismo o que sea parecido. Nunca debe permitir que se quede con algo que haya robado. Si está devolviendo dinero con su asignación semanal, es mejor que le de todo el dinero y después haga que su hijo le dé la suma necesaria, de forma que sea consciente del dinero que está dando. También es una buena idea que le de a su hijo algo de dinero en vez de dejarle sin nada.
Si después de todo sigue robando, no tendrá más remedio que acudir a un especialista
Por último, una forma útil de tratar los robos es, según Pearce, que el niño tenga una cuenta de ahorro donde guarde parte de su asignación semanal, junto con otros regalos en dinero. «Que ahorre este dinero para comprar algo especial que quiera y después, si hay más robos, el dinero de las devoluciones que salga directamente de su cuenta de ahorro. De esta forma se suelen acabar con rapidez los robos», indica. Y si su hijo sigue robando a pesar de que usted sigue a pies juntillas estos pasos, no tendrá más remedio que acudir al especialista mientras se aumenta el nivel de supervisión. «No confie en su hijo mientras siga robando hasta seis meses después de que se haya producido el último robo», concluye.




