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Los expertos en salud estiman que la Rabia mata al menos 55.000 personas cada año en África y en Asia, y que al parecer, la cifra va en aumento n china, Rusia, y América Central. La enfermedad es agresiva y sin la vacunación previa, es fatal. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en «American Journal of Tropical Medicine and Higiene», ha revelado que una población en alto riego de contraer el virus ha desarrollado anticuerpos naturales que evitan que enfermen.
El hallazgo cuestiona el conocimiento convencional de que las infecciones con rabia son 100% mortales, salvo que sean tratadas inmediatamente. Ya que encontraron que en una población remota del Amazonas peruano, el 10% de los pacientes expuestos al virus habían sobrevivido sin medicación alguna.
«La gran mayoría de los casos de rabia que evolucionan a infecciones clínicas son fatales. Sin embargo, nuestros resultados abren la puerta a la idea que podría haber algún tipo de resistencia natural o respuesta inmune mejorada en ciertas comunidades expuestas regularmente al virus», observó la doctora Amy Gilbert del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Zoonóticas de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU (CDC), autora principal del artículo, según cita la nota de prensa
Este estudio era parte de un proyecto mayor para comprender mejor las interacciones murciélago-humano y su relación con la rabia y las enfermedades emergentes que pueden ser transmitidas por los murciélagos. Los científicos se trasladaron a las comunidades de Truenococha y Santa Marta, en una zona remota del Amazonas peruano, una región en la que se producen regularmente brotes de rabias, causadas por mordeduras de «murciélagos vampiros».
Para el estudio se entrevistaron a 92 personas, 50 de las cuales reportaron mordeduras de murciélagos en el pasado. Se tomaron muestras de sangre de 63 individuos y siete (11 por ciento) mostraron «anticuerpos neutralizadores del virus de la rabia», reseña el artículo.
Los investigadores creen que su evidencia «sugiere que la exposición al (virus de la rabia) no es invariablemente letal para los humanos».
«Todos estamos de acuerdo aún en que casi todas las personas que experimentan síntomas clínicos de la rabia mueren», dijo Gilbert. «Pero podríamos no detectar los casos en áreas aisladas de alto riesgo donde las personas están expuestas al virus de la rabia y, por alguna razón, no desarrollan la enfermedad».







