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«Mila dice que no vuelve a este programa hasta que hable con su abogado y que Belén es una hija de...». Este es el mensaje de móvil que ayer leyó Kiko Hernández, colaborador del programa Sálvame, en el que ponía de manifiesto el enfado de la periodista y también colaboradora del espacio de Telecinco con sus compañeras Belén Esteban y Karmele Marchante.
Todo comenzó la semana pasada con unas duras declaraciones de Mila, en las que aseguraba en «Sálvame» que la «princesa del pueblo»le había contado que el marido de Karmele le robaba joyas de la caja fuerte. «A ti tu marido te roba joyas. Se lo has dicho a Belén Esteban y ella me lo ha contado a mi y a otro compañero», decía Mila. Unas acusaciones que provocaron la llamada inmediata de Diego, marido de Karmele Marchante, para defenderse de las informaciones.
Trampas entre compañeras
Fue el pasado viernes cuando la de San Blas reconocía haber utilizado a su compañera para dañar a Mila Ximénez. «Yo he oído lo del robo en otro sitio, no me lo contó Karmele. Y lo utilicé para probar a Mila», decía a la vez que pedía perdón a su compañera por haber contado a los colaboradores los rumores que había escuchado en los pasillos de Telecinco.
La respuesta de Mila Ximénez, que ya se encontraba de vacaciones, no se hizo esperar. Y ayer era Kiko Hernández el encargado de dar voz a la periodista en el programa. Según el colaborador, que quiso defender a su compañera, no fue Mila sino Karmele la que, a voz en grito, destapó el asunto de la joyas.









