El consejero de Hacienda del Gobierno de Castilla-La Mancha, Arturo Romaní, se mostró ayer satisfecho «porque se ha permitido a Castilla-La Mancha un endeudamiento de hasta el 21,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en el año 2013», algo que «viene a reconocer la situación individual de esta región, partiendo de la posición de partida que no era igual para todas las comunidades».
Según Romaní, «como consecuencia de todos estos años de gasto descontrolado, la deuda es muy superior a la de otras comunidades autónomas», y el permiso de endeudamiento «supone un reconocimiento de la situación que existía, y a partir de ahí se ha fijado el objetivo para el año 2013, aumentando el endeudamiento en el importe del déficit autorizado para 2012 y 2013», ha informado la Junta en nota de prensa.
Así valoró Romaní la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrado el pasado martes, con la «absoluta seguridad y firmeza de que hay que cumplir el objetivo de déficit y se cumplirá». Arturo Romaní indicó que el Gobierno regional «ha mostrado su apoyo absoluto a los objetivos de déficit marcados por el Ministerio de Hacienda», ya que «es ineludible el converger hacia la consolidación fiscal para igualar los ingresos con los gastos». «Está previsto que se haga en un plazo de tres años, porque es inaplazable», subrayó el consejero.
La credibilidad de la región
Por su parte, la diputada regional del PP, Cesárea Arnedo, destacó que los acuerdos del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) ponen de manifiesto la confianza y la credidibilidad de Castilla-La Mancha en el ámbito nacional y que en la comunidad autónoma se cumple lo que se dice.
Arnedo expresó la satisfacción del Grupo Popular en las Cortes regionales por las medidas acordadas ayer en el seno del CPFF, con las que se reconoce «el buen trabajo del Gobierno de la región, de la presidenta María Dolores de Cospedal y de la sociedad castellanomanchega».
También demuestran, añadió, «la confianza que hay en el ámbito nacional de que aquí en Castilla-La Mancha se ha impuesto una credidibilidad y una fortaleza» y apuntó que lo más importante es que reflejan «que en nuestra región cumplimos lo que se dice».
Mientras tanto, el secretario general del grupo parlamentario socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, aseguró que esta reunión del CPFF ha sido «un nuevo mazazo para Castilla-La Mancha», dado que, con su voto favorable, la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, «estaba aprobando hacer más recortes por valor de otros 400 millones de euros y aumentar la deuda de la región».








