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Las vacaciones son el tiempo ideal para relajarse y dar de lado al estrés de la vida cotidiana. Sin embargo, parece que los españoles no sólo se olvidan del duro trabajo durante el estío, sino también de cuidarse bien la piel, con lo que suelen volver algo más «quemados» de lo normal al trabajo
Por ello, un grupo de expertos en el cuidado de la piel ha dado este jueves una serie de consejos dermatológicos a todos los madrileños que han decidido acudir a las instalaciones deportivas del Canal de Isabel II. Dirigidos por la Dra. María Segurado, Jefe de Dermatología del Hospital del Sureste de Madrid y asesora de NIVEA, han dado ha conocer los puntos clave para disfrutar de un buen verano sin enrojecer demasiado.
La base para una salud dermatológica es, según han explicado los especialistas, una buena crema solar del factor de protección adecuado para cada situación. Aunque este sólo ha sido el inicio de las recomendaciones.
Protección: a cualquier lugar y hora
¿Quién no ha disfrutado de un buen aperitivo en una terraza durante el verano o se ha animado a dar un paseo por el parque?. Estas actividades, tan cotidianas, pueden ser un peligro para la piel. Por ello, los especialistas aseguran que, ya que en esta época aumenta el tiempo de exposición al sol, se debe usar con mucha frecuencia la protección solar, y no sólo en la playa o en la piscina.
«Los españoles somos cada vez más conscientes de la importancia de proteger nuestra piel» explica Segurado, «pero a veces nos olvidamos que también está expuesta al sol cuando damos un paseo, cuando hacemos cola para entrar a un museo e, incluso, cuando conducimos».
Si se sigue este sencillo consejo, el cuerpo podrá disfrutar de todos los beneficios que aporta la luz solar, entre los que se destacan la reducción del estrés, el refuerzo del sistema inmune y la activación de la vitamina D en el organismo.
Usar la cantidad de protección adecuada
Otra sugerencia es la de aplicar la cantidad correcta de protección solar a nuestro cuerpo para que la defensa de la piel sea óptima. De hecho, un mal cálculo puede reducir el Factor de Protección de un producto de 50 a 30.
Un mal cálculo de la cantidad de protección solar puede reducir su FP de 50 a 30
Segurado no se olvida del spray solar, en este caso la dosis de la línea de la mano equivale a pulverizar 15 veces, aplicándose del mismo modo en cada una de las zonas mencionadas, y extendiendo el protector de forma homogénea.
Cuidar algunas zonas especialmente
A pesar de lo que pueda parecer, hay zonas del cuerpo que tienden a quemarse con más facilidad que el resto y, por ello, requieren de un cuidado especial. Algunas de ellas son los tobillos, los empeines, las orejas, el cuello o partes descubiertas del cuero cabelludo.
Además, es muy importante volver a aplicarse la protección solar después de cada baño o tras usar la toalla para, de esa manera, mantener el grado de seguridad inicial de la piel.
Mantener una buena alimentación
Finalmente, es necesario alimentarse de forma sana para evitar dañarse la piel, de hecho, algunos alimentos son verdaderos aliados en esta misión. Es importante comer frutas y verduras, ya que tienen una gran cantidad de propiedades protectoras, aportan agua al organismo y regulan el aporte correcto de melamina (la defensa natural frente al sol). Además, no hay que olvidar beber mucho líquido, ya sea en forma de zumo o infusiones.
















