A veces los micrófonos juegan malas pasadas. La tensión, emoción y nervios durante una cobertura en directo o quizá todo junto pudieron hacer que el periodista Esteban Gómez protagonizara una de las anécdotas de la jornada olímpica de este jueves.
El veterano comentarista, que narraba en directo la retransmisión de la final de la competición de eslalom en aguas bravas en K1, acabó diciendo a sus compañeros en un tono coloquial que no le quedaba más que decir, a fin de darle paso.
«¡Pero qué voy a seguir, si ya no hay ná!», dijo a modo de queja. Ese desliz provocó que se convirtiera rápidamente en uno de los temas más comentados en la red de «microblog» Twitter. Dada la trascendencia, el propio Gómez quiso aclarar en la misma plataforma que fue un problema de realización. «Si quien tiene que cortar un micro no lo hace y la coordinación es inexistente, pasa lo que pasa». Dicho lo cual, decidió que no volverá a narrar más en los Juegos Olímpicos, aunque aclaró que estaba así decidido anteriormente.








