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Dos personas más han fallecido por el brote de ébola que surgió hace tres semanas en la localidad ugandesa de Nyanswiga, situada en el distrito de Kibaale, a 170 kilómetros al oeste de la capital del país, Kampala.
El número de muertos asciende ya a 16, según han informado este miércoles autoridades sanitarias, aunque han añadido que lo peor ya ha pasado.
Los síntomas de la enfermedad incluyen fiebre repentina, debilidad intensa, dolor muscular y de cabeza e irritación de garganta, seguidos de vómito, diarrea, sarpullidos, fallos renales y hepáticos y hemorragias, tanto internas como externas.
Las autoridades temen que pueda producirse una infección masiva como la del año 2000, cuando se detectaron 425 casos de los cuales más de la mitad perdieron la vida.
«Es triste añadir dos muertes más, pero también nos anima el hecho de no estar recibiendo noticias de nuevos casos», ha comentado un responsable del hospital de Kibaale, Dan Kyamanywa. Las últimas muertes ocurrieron ayer, ha añadido. Asimismo, las autoridades han vigilado a 176 personas que se encontraban en riesgo por haber tenido contacto con víctimas del virus del ébola, pero por el momento ninguno ha mostrado signos de la enfermedad, según ha informado a Reuters una portavoz del Ministerio de Salud, Rukia Nakamatte.
El virus se extiende
En el hospital keniano de Siaya, cerca de la frontera con Uganda, un hombre ha sido aislado por las sospechas de que pudo haberse infectado con el virus. El director de los servicios públicos de salud ha desmentido que se trate de un caso de ébola, pero el presidente del Parlamento le ha pedido al ministro de Sanidad que se pronuncie sobre el asunto.
Las autoridades de Uganda no han identificado todavía la fuente del brote, aunque los bosques de Kibaale tienen una alta concentración de monos y aves, que actúan como transmisores del virus.
El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, desaconsejó el lunes a sus compatriotas los apretones de manos, el sexo esporádico y los entierros no profesionales con el objetivo de evitar el contagio del virus del ébola. Aunque no hay cura para el virus, los médicos pueden tratar enfermedades vinculadas y síntomas como la diarrea, los vómitos y la malaria, de manera que algunos pacientes pueden sobrevivir.






