En Vídeo
En imágenes
La decisión de la Generalitat catalana de plantar al Gobierno Rajoy en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, secundada horas después por el ejecutivo andaluz, al levantarse de lamesa la consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, confirma que ni en los instantes más comprometidos de su historia reciente España es capaz de dar una imagen de unidad y de consensopara sacar adelante un proyecto en el que todos nos la jugamos. Y lo peor: en un momento crítico para evitar que la economía española descarrile en forma de un rescate total, a sabiendas de quelas autonomías intentan evitar la bancarrota bajo la lupa de todos los órganos de decisión europeos, de los mercados, de Alemania y los países nórdicos, el nacionalismo que gobierna Cataluña y el socialismo al frente de Andalucía han preferido tensar la cuerda hasta el límite.
Es la conformación de un verdadero eje de contrapoder que apuesta a derribar el proyecto de Rajoy,y con él, ahora mismo, el de España. En última instancia, no se trata de una provocación al presidente del Gobierno, sino a quienes tienen que decidir si merece la pena confiar en España comobpaís fiable y de futuro.
A dos días de la previsible decisión del Banco Central Europeo de echar una mano a nuestro país y a Italia en forma de compra de deuda, sea con la fórmula que sea, el peligroso juego de los gobiernosde Mas y Griñán se mueve sobre el filo de una cuchilla que puede echar al traste las expectativas abiertas los últimos días de suavización de la prima de riesgo de la deuda española y de subida de un Ibexque había quedado literalmente raquítico por la presión de los mercados.No hay alternativa: o sumamos esfuerzos todos o abandonamos.





