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El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, se ha reunido con los cooperantes prosaharuis que quieren viajar la próxima semana a los campamentos de Tinduf (Argelia) con el fin de convencerles de que no lo hagan por la inseguridad que hay en esta región.
García-Margallo convocó ayer, lunes, por la tarde a representantes de colectivos de apoyo al pueblo saharaui para transmitirles este mensaje, han informado fuentes de su departamento y de estas organizaciones.
El Gobierno insiste en que pueden ser objetivo de secuestro por parte de grupos terroristas procedentes del norte de Mali e insiste en que esta medida está razonada y «no tiene ninguna intencionalidad», más allá de la de garantizar la seguridad de los voluntarios ante la amenaza de secuestro, según las fuentes.
García-Margallo aseguró ayer que el Gobierno disponía de información fidedigna de que se iba a perpetrar un secuestro «inminente» de voluntarios españoles en Tinduf. «No son cosas hipotéticas. Es una amenaza muy específica», según las fuentes.
«No nos van a convencer»
Por parte de los colectivos prosaharauis, estuvo, entre otros, el presidente de la Coordinadora Estatal de las Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS-Sáhara), José Taboada, uno de los integrantes de la delegación que prevé desplazarse a Tinduf la próxima semana.
Desde esta plataforma, el vicepresidente de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla, Miguel Castro, ha asegurado que el viaje se llevará a cabo a pesar de los intentos de Exteriores de persuadirles para que desistan.
«No nos van a convencer, ni nos van a vencer. Nos parece una equivocación lo que está haciendo el Gobierno. Es un desafío y una afrenta», ha afirmado a Efe Castro, quien también volará a Tinduf la próxima semana como parte del grupo de voluntarios.
Según Castro, «hace falta dar un golpe en la mesa y decir que ya basta». «Si nos vamos nosotros, ¿qué va a ser de los saharauis?», se ha preguntado.
Exteriores ha convocado para el miércoles otra reunión con representantes de las comunidades autónomas para explicarles la situación y tratar de encontrar vías para que la ayuda a los refugiados saharauis se siga manteniendo de manera «eficaz», aunque con «menor riesgo», según las fuentes.






