En Vídeo
En imágenes
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo para disputar la Supercopa de Cataluña, la Federación Catalana de Fútbol (FCF) emitió un comunicado el lunes para aclarar que el encuentro queda defenitivamente suspendido.
El encuentro que debía haberse celebrado el martes 31 de julio quedó suspendido debido a la decisión que tomó el Barcelona de acudir con el equipo filial. Esa decisión se debía a la falta de disponibilidad de los internacionales y al riesgo de que pudiese haber lesiones, tal y como ya ha ocurrido con el jugador Marc Muniesa.
El pasado lunes al mediodía el presidente de la FCF, Andreu Subies, citó a representantes de ambos clubes y les propuso una fecha alternativa, la del próximo miércoles 26 de septiembre, que el club azulgrana aceptó a través de un comunicado horas más tarde.
El Español, a través de su consejero delegado, Joan Collet, comunicaba este martes por la mañana que no jugarán el partido en la fecha propuesta: «No podemos hacer como si no pasara nada y bajarnos los pantalones en este tema. Los motivos de nuestra negativa son dos. El primero y más importante es un criterio deportivo porque es una fecha mala. Una cosa es hacerlo en pretemporada y otra en medio de dos jornadas de Liga», ha aseverado Collet. «El segundo motivo es porque estamos molestos con la FCF y la Generalitat de Cataluña, nos hemos quedado solos en esto», ha destacado.
Ante el desacuerdo entre los equipos para mantener la fecha programada, la FCF emitía un comunicado suspendiendo definitivamente la Supercopa que también afectaba a la Copa de Cataluña entre el Nástic de Tarragona y el Manlleu.
Collet ha insistido en que espera que las relaciones con el Barcelona sean igual de cordiales pero «querer ir a jugar con el filial fue una falta de respeto», aseguró el consejero.






