La nueva Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha protagonizado una anécdota en la mañana de este lunes en el Palacio de La Zarzuela, donde ha sido recibida en audiencia por Su Majestad el Rey con motivo de su reciente nombramiento.
Después de saludar a Don Juan Carlos ante los medios de comunicación en el Salón de Audiencias de La Zarzuela, el Monarca ha invitado a Soledad Becerril a que pasara a su despacho para conversar con ella en privado, como es habitual.
Aunque protocolariamente correspondería al Rey pasar en primer lugar, Don Juan Carlos ha tenido la deferencia de cederle el paso, gesto que ha sorprendido a Soledad Becerril y que, en otra muestra también de buena educación, ha tratado de rechazar. Sin embargo, después de un «forcejeo» de tres o cuatro intentos, el Rey ha logrado «imponer» su criterio y la Defensora del Pueblo ha terminado pasando antes que el Monarca al despacho.
Poco antes de acudir a La Zarzuela, Becerril ha ofrecido una rueda de prensa en la que anunció que combatirá el despilfarro social. «Una administración no se puede embarcar en proyectos que van a sobrar dentro de tres años. Cada vez que se emprenda una obra, sus responsables deberán preguntarse cómo va a mantenerse y qué uso social tiene», manifestó.






